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domingo 08 de mayo de 2016

Gastón Pauls y su "maratón" de películas

El actor contó en una entrevista sus nutrida agenda. Aseguró que "hay un respeto por la profesión cuando uno elige actuar o no actuar en determinados lugares" tras su alejamiento de la TV.

El actor Gastón Pauls, que atraviesa un momento de gran actividad en su carrera, manifestó que el sentido de la expresión artística y de la actuación radica en "el intento de canalizar lo que a uno le pasa" al tiempo que afirmó que la televisión no es su lugar para "lograr esas cosas".

"En las películas también se retratan las clases sociales y cada largo plantea un universo distinto sobre la relación entre el hombre y el trabajo que tiene que ver con las visiones de los directores y guionistas. Es muy interesante el encare de cada producción sobre la relación del mundo con el trabajo", expresó el coprotagonista de la recordada "Nueve Reinas", que en la actualidad conduce todos los lunes, a las 21, "Mi otro yo", por radio Del Plata.

"El cine es una construcción colectiva porque se genera en equipos. Son más de 300 personas las que trabajan en una película hasta su lanzamiento. El festival también es un homenaje a los que construyen algo colectivo", remarcó el actor.

Entre planes, Pauls profundiza su faceta como guionista y encara junto al director Gustavo Postiglione "Vengo del futuro", una película sobre viajes en el tiempo; un abordaje "personal sobre un hombre que viaja a 1978 para intentar cambiar algo de su realidad a través de lo político o viceversa.

"Acabo de terminar el guión de 'Este soy yo', un largo sobre la desnudez en el sentido concreto y tangible de la palabra y también en lo abstracto y más ambiguo, y que ojalá pueda dirigirla el próximo año", y se embarca junto al chileno Jorge Vilicic en un viaje de un padre y un hijo por la Patagonia en busca de algo que se considera irreal.

Como actor terminó de rodar "La espuma de los días", dirigida por Fernando Timossi y que relata la historia de cuatro amigos de La Habana y la realidad mundial. "Cuba es un maravilloso ejemplo de lo mejor y lo peor del mundo -relató- cuando me convocó la productora ni lo pensé. Hacer cine en La Habana es muy sacrificado y como actor fue un desafío enorme".

Entre otras de las películas -aún sin fecha definida- también protagoniza "El sereno", del uruguayo Oscar Estevez, un trabajador que de pronto se da cuenta de que no sabe dónde está ni qué es lo que está cuidando; y junto al cineasta Alejandro Saavedra, explora el "Alma", donde ahonda en cuestiones relacionadas a ella, y también dirige "Miedos de comunicación", un falso documental que relata lo que se genera en torno a los medios y proyecto personal que adoptó como un "pacto que hice conmigo mismo".

La elección de sus proyectos no es azarosa sino que "se relaciona -exteriorizó- con lo que me está pasando y siento que tengo ganas de contar. Lo pienso en 'Alma' o la de Cuba, y eso es fundamental. No le encuentro mucho más sentido a la expresión y a la actuación que un intento de canalizar lo que a uno le pasa en todos los niveles de su vida. No es fácil lograr que todo eso confluya en un personaje o en un guión y estoy intentándolo".

En tal sentido, expresó que "uno se va alejando de ciertos lugares. Hace dos años que dejé la televisión y no es porque la desmerezca, me parece muy interesante como lugar. Siento que no es el espacio para lograr esas cosas ni para ocupar lugar en mí: tomarse dos horas para ir a un programa y conseguir hablar diez minutos sin ser interrumpido por doce panelistas me quitó tiempo para estar con mis hijos".

"Hace muchísimos años escuché a Juan Carlos Gené, una de las personas más valiosas que tuvo la cultura argentina y poco valorado por los medios, decir que no iba a programas de televisión ni a entregas de premio porque no quería actuar ahí y era quitarle valor a su profesión y banalizarla. Me parece que hay un respeto por la profesión cuando uno elige actuar o no actuar en determinados lugares", consideró.

-¿Qué opinás de la situación actual del cine nacional?
-En los últimos años, y ojalá lo siga siendo, fue sumamente productiva en todo sentido porque se produjo mucho, porque se dijo mucho y se buceó mucho en muchas realidades. Hubo de todo, cine comercial, que no lo descalifico, y también una búsqueda y profundidad asombrosa.

-¿Con qué creés que tuvo que ver ese crecimiento?
-El cine argentino es muy reconocido afuera, basta con los premios y cómo es visto afuera. Antes había mucho prejuicio y la gente decía que sólo veía cine de afuera. Me pasó con "Nueve Reinas" que decían que no parecía argentina, que parecía una película de afuera y no sé si era un insulto o un halago. Creo que se fue perdiendo ese prejuicio. Hay gente muy profunda en este medio.

-¿Este auge es extensivo a otros países?
-La situación del cine latinoamericano también creció mucho. Me da mucho orgullo ser parte del cine latinoamericano porque analiza y es combativo desde la reflexión. Se mete en el juego de la discusión. Acabo de recibir dos ofertas, una colombiana y una costarricense, y me parece buenísimo. Suma trabajar con gente de otros países.

Fuente: Télam

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