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domingo 27 de marzo de 2016

Fabio Alberti y su vínculo con Mendoza

El actor y humorista cuenta que en su food truck de Buenos Aires vende una salsa de tomate mendocina y que está de novio con una sanrafaelina. Además, revela que Alfredo Casero le propuso hacer La peluquería de Don Mateo

En medio de viñedos ubicados en Vistaflores, Tunuyán, Peperino Pómoro hace su aparición para llevar adelante un ritual milenario: bendecir los dos vinos que el bajista Felipe Staiti y el enólogo Marcelo Pelleriti elaboran juntos.

Rockeros como Natalio Faingold y Gerardo Lucero se descostillan de la risa frente a las humoradas del célebre cura creado por Fabio Alberti.

El actor y humorista eligió nada menos que el Jueves Santo para desplegar las ocurrencias del menos santo de sus personajes.

Tras su presentación, en la que literalmente bendijo el vino, Alberti habló con Escenario y contó que su presente está muy vinculado a Mendoza.

Es que está de novio con una sanrafaelina –de quien prefirió sólo dar sus iniciales, MM– y además en El Puesto de Fabio, food truck de comidas rápidas que tiene en Buenos Aires, vende una salsa de tomate hecha en Mendoza, que se llama justamente Peperino Pómoro.

–¿Cómo se da tu visita a Mendoza?
–Conocí a Marcelo Pelleriti por Rano Sarbach, que organiza con él el Wine Rock, y él me dijo que cuando me invitara a Monteviejo tenía que decir sí. Además, estoy muy vinculado a Mendoza porque estoy de novio con una sanrafaelina.

–Estarás aprendiendo mucho de vinos entonces...
–Ella aprende más de mí sobre vinos, pero estoy aprendiendo "sanrafaelino" (risas).

–Hace tiempo que trabajás en radio, ¿te gusta más que la tele?
–Es trabajo y yo disfruto todo. Disfruto haciendo televisión y disfruto haciendo radio. Lo que más me gusta es hacer teatro, porque estudié y me preparé para hacer teatro. Después, la tele, la radio y hasta los libros que hice con Boluda Total, son cosas que van llegando. Hace unos cinco años que hago un unipersonal con el que viajo mucho. Al no estar en tele, me dediqué más a eso. Están un poco raro los medios y yo por lo que más lucho es por mantener mi libertad y mi independencia, que las sigo manteniendo.

–También te abocaste a lo gastronómico y pusiste un food truck en San Isidro, ¿cómo surgió esa idea?
–Es lo que más libre e independiente me ha hecho. Se me ocurrió a mí, porque me gusta comer bien. Me va bien. Lo atiendo los fines de semana y la gente sabe que me ve ahí y charlo con ellos. Viene gente de todo el país porque sabe que estoy ahí. También vendo una salsa de tomate que se hace acá, en Mendoza. Paul Newman tenía una salsa, bueno, yo también. Se llama Peperino Pómoro y la produce la familia Alcaraz.

–¿Cocinás vos en el puesto?
–No, pero me encanta cocinar. Aunque prefiero dejar eso a los que saben, así no armo problemas. Se va convirtiendo en un ícono de Buenos Aires, los turistas saben que tienen que ir a ver el Obelisco, la Fragata y el puesto de hamburguesas de Fabio.

–Siendo un país con una tradición de humoristas grandes, ¿por qué en la televisión no hay programas de humor?
–Hace rato que no hay programas de humor. Creo que hace tiempo que el humor se atomizó, entonces tenés segmentos de humor en muchos programas que no son de humor. Hasta en los noticieros pasan videos graciosos y bloopers. Supongo que tendrá que ver con los costos, es más barato pagarle a cinco tipos para que se sienten en banquetas a hablar huevadas de los demás que invertir en un programa de humor en el que tenés que poner escenografía, guionistas, producción.

–¿Por qué Estados Unidos puede sostener "Saturday Night Live" durante 50 años y Argentina no?
–Ese es un programa que tiene muchísima producción y unos talentos enormes. Es gente que se prepara mucho: los ves y zapatean, cantan y bailan. Acá, hacemos realities y después con los boludos que salen de los realities hacemos programas.

–¿Volverías a hacer tele?
–La semana pasada grabé una participación en el piloto de lo que va a ser La peluquería de Don Mateo, con Alfredo Casero. Alfredo quiere que esté, ya veremos qué pasa.

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