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domingo 06 de agosto de 2017

El vuelo magistral de un actor de raza

Como el capitán Garfio lo veremos en escena al Puma Goity, estrella onsagrada del elenco de Peter Pan, todos podemos volar, musical que aterriza el próximo sábado 26 en el Arena Maipú

El Puma Goity ha demostrado con creces su talento actoral, no sólo en las tablas, donde se formó, sino también en el cine y la televisión. Pero siempre va por más en los proyectos a los que se sube. Y Peter Pan, todos podemos volar no es la excepción.

Con este exitoso show asume el desafío de encarar el género musical, tal como lo hiciera con Los locos Addams en 2013. Y nada menos que poniéndose en la piel del villano capitán Garfio.

"Pertenecer a este 'Peter Pan Argentina', como le digo yo, es un gran orgullo. Todos los arreglos son de gente nuestra y el espectáculo está a la altura de cualquier otro de gran producción. Estamos muy felices de haber logrado este proyecto", inició esta charla el actor de casi 57 años que lleva 35 dedicado a la actuación.

Estrenada el año pasado en Buenos Aires, en su primera temporada la comedia musical basada en el clásico infantil batió récord de audiencia al ser visto por 100.000 personas. Y durante este segundo año en cartelera ya asistieron 50.000 espectadores.

"La verdad es que cuando los productores me anunciaron otro año de funciones creí que no daba para tanto, que los 100.000 espectadores ya eran suficientes. Y me sigo sorprendiendo", advirtió el actor sobre el musical que, después de pasar por Córdoba y Rosario, se despedirá de los escenarios justamente el próximo sábado 26 en el Arena Maipú Stadium de Mendoza.

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Dispuesto a ofrecer sus últimas presentaciones en el Gran Rex porteño, el Puma destacó: "Es una cosa de locos esto, cada función es una celebración".

Goity da cátedra de actuación al hablar desde las pulsiones de su corazón sobre un trabajo que le sigue sorprendiendo. Muchas veces para bien, y otras para mal. Describe el musical como un compendio de todo lo que el actor debe poner en práctica, analiza su aporte a un personaje archirreconocido y estereotipado como Garfio, anticipa su nueva travesía cinematográfica en lo que será la ópera prima como directora de la actriz Valeria Bertuccelli, y vuelve a la carga sobre el mundo televisivo, la crisis de la ficción y demás cuestiones de la pantalla, donde se siente "un invitado".

–¿Cómo preparaste tu Garfio en este musical de "Peter Pan..."?
–Los locos Addams fue una gran experiencia y me fascinó que vuelvan a convocarme para otra comedia musical. Porque este género reúne las disciplinas que uno ama, más allá de los resultados: actuar, en primera medida para mí, bailar y cantar. Entonces, es una experiencia intransferible, maravillosa. Y se necesita mucha disciplina para hacer un musical. Acá no hay vueltas. En la actuación, te puede gustar o no, entender una obra o no. En cambio, en la comedia musical, o sos desafinado o no, o entraste a tiempo o no. Es clarito el asunto. El musical es la verdad más absoluta del actor. Eso me fascina. Y hacer de Garfio es genial porque me acompaña desde mi más tierna infancia, es un gran personaje. Siempre asumir roles de malvados es más rico, yo le pongo mi impronta. A mí me gusta que cada actor imprima su firma. Eso es lo que busco yo. De alguna manera lo que pretendo con este Garfio es que no sea sólo para chicos sino también para los grandes. Así que yo le digo al elenco que ellos trabajen para los chicos que yo me dedico a los adultos (risas). Se van a matar de risas. Tal como lo sigo haciendo yo, me divierte mucho mi personaje. Así que si me ponés a Garfio en mis manos, yo me voy a ocupar de que te lo acuerdes toda tu vida.

–¿Y cómo tomás las giras?
–Es lo que más me gusta del teatro. Hace mucho que no hago giras. Esta será un poco corta, sólo Córdoba, Rosario y Mendoza, donde finalizamos con este Peter Pan... así que los mendocinos nos verán llorar porque es un proyecto al que amamos mucho. Con el elenco somos como una comunidad, hemos vivido muchas cosas juntos, los ensayos fueron muy intensos. Es gente muy comprometida con el trabajo.

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–Una comunidad de diferentes generaciones...
–Exactamente. Yo soy el más viejito, pero me tratan de igual a igual. Nos llevamos muy bien. Y eso se ve en el escenario. Si no hay un buen grupo en el teatro, no se puede mentir.

–En una nota reciente, Fernanda Callejón, con quien vas a compartir en breve la reposición de "Casados sin hijos" en la escena porteña, dijo que le gusta trabajar con vos porque llevás la comedia en tu ADN...
–(Interrumpe). Y... bueno, es una divina Fernanda. La comedia es el género más difícil para mí, así que viniendo de ella es un halago. Me gusta mucho actuar, básicamente. Y me formé para esto. Algo debo haber hecho bien para llevar 35 años de carrera y seguir con proyectos.

–Como en el cine, con "La reina del miedo", ópera prima con dirección de Valeria Bertuccelli...
–Exactamente, ya estamos terminando de filmar. Estoy viviendo un año muy bueno, sobre todo por la calidad de gente que me ha convocado, con la que trabajo. Siempre elijo la gente, más allá de las obras, los proyectos o los autores. Porque me interesa hacer Shakespeare, por ejemplo, pero ¿con quién? Shakespeare ya murió. Entonces, que no me corran con el autor o las megaproducciones. Lo importante es con quién voy a actuar, quién lo hace. En este caso, que artistas como Valeria Bertuccelli me elijan y me den la confianza de hacer un personaje que ella creó, es un premio, un orgullo muy grande.

–En tantos años de carrera supongo que has pasado por momentos difíciles. Y este año, cuando se acaba de levantar la ficción "Fanny, la fan", tu mirada sigue siendo optimista, rescata el trabajo con tus colegas más allá de quedar sin pantalla...
–Es que hay cosas en las que uno no puede decidir, así que no hay que perder tiempo. Yo hago mi trabajo con todo el amor de siempre, después hay cosas que no manejo ni decido ni importa mi opinión. Ya está. Aparte, no es la primera vez ni la última que pasará esto con un programa de televisión. Por ahí lo que llamó la atención fue la celeridad. Pero un actor cuando firma un contrato televisivo está firmando por tres meses de trabajo, con opción a tres más. Es decir que ya te están advirtiendo de que es muy posible que en tres o seis meses vuelvas a quedar sin trabajo (risas). No es que te dan la bienvenida al éxito con un contrato para cuatro años. Entonces, la televisión es muy difícil. Y la crisis de las ficciones no es nuevo en nuestro país, viene de muchos años. Hace unos 10 años que vivimos esta situación en los canales de aire.

–"Fanny, la fan" seguirá por internet. ¿Creés que la ficción quizás pase hoy por otras plataformas?
–Mientras me llamen para trabajar, después que pasen la serie por donde quieran. Yo no soy un hombre de redes, no tengo Twitter... Yo sólo quiero actuar y soy un profesional en eso, simplemente. Además, yo soy un actor de teatro que es invitado a la televisión y al cine. Yo fui a la Escuela Nacional de Arte Dramático para ser un actor de teatro, no estudié televisión o cine. El patio de mi casa es el escenario, ahí me vas a encontrar como hace 35 años. Al cine y la tele los trato de usted, no tengo confianza.
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