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miércoles 12 de octubre de 2016

El joven rostro del stand up

Juampi González. Famoso por su humor en las redes sociales, llega a Mendoza, donde nació, con el unipersonal De todo un poco.

Juampi González se ha hecho conocido de la manera más compleja: de boca en boca, sobre todo a partir de su manejo de las redes, donde, como buen hombre de esta época, maneja los lenguajes y características de cada una de ellas para llegar de la manera más efectiva, y graciosa, a su público.

En el principio de su carrera este ingeniero civil fue presentador e integrante del grupo The Parados (con Nicolás Braun y Daniel Bria), cuyo espectáculo más de 18.000 personas vieron en las cinco temporadas consecutivas que tuvieron en el Paseo La Plaza (Buenos Aires). Ahora se encuentra en una gira nacional llevando a diferentes lugares su primer unipersonal, De todo un poco, que lo traerá este jueves a Mendoza, al teatro Selectro, que tuvo que agregar una función más debido a que la primera agotó rápidamente sus localidades.

–Aunque suene raro, de algún modo volvés a tu tierra, porque naciste acá. ¿Hace mucho que no venís a Mendoza?
–En realidad voy a conocer mi tierra. Estaba esperando la excusa para venir. Estuve sólo ocho meses y nunca había venido. Por eso me quedo varios días, para conocer donde nací, para saber qué me llevé de aquí. Tengo una madrina en Mendoza, a lo mejor ella corrió la bola de que iba a estar y por eso agregamos otra función (risas). No la veo desde que nos fuimos, así que va a ser el reencuentro.

–En en el stand up, más en tu caso que interactuás mucho con el público, la improvisación es permanente. ¿Cómo te entrenás para adquirir la fluidez necesaria en este tipo de espectáculo?
–La verdad es que incorporo mucho a la gente en el show, sobre todo con el personaje de Alessandra Teapoya (que recuerda obviamente a Alessandra Rampolla). Pero antes fui presentador de un elenco durante cinco años, me relacionaba mucho con el público y fui adquiriendo bastante experiencia. Fue como un entrenamiento. Siempre me gustó, pero hoy en día tengo una capacidad para jugar con la gente que se la debo a haber sido presentador tanto tiempo.

–Supongo que cuando tu personaje de Alessandra Teapoya recibe las consultas sexuales del público, es el punto más alto de la improvisación...
–Eso siempre es improvisado, siempre nuevo. Me gusta que la gente se involucre y que sienta que cada show es único y que ellos tuvieron que ver porque son parte del show. El público es único y yo también busco las situaciones.

–¿Ya tenés un instinto desarrollado para elegir a las personas del público que te parece le van a venir mejor al espectáculo?
(Risas) –La verdad es que la gente sola se "autopromueve", empieza a aparecer con respuestas sin sentido o situaciones diversas, por ejemplo en un show había una señora que no paraba de hablar y eso lo terminás incorporando. Cuando tienen ganas de participar uno rápidamente lo advierte.

–Para encontrar estos referentes en el público, ¿cómo se mueve tu personaje? ¿Lo hacés desde el mismo escenario?
–No, me meto entre la gente, con el personaje de Alessandra es la mejor opción.

Vocaciones diversas
–Vos estudiaste ingeniería industrial, ¿cómo y cuándo descubriste tu faceta artística?
–Cuando terminé el colegio me hice un test vocacional. Salió que en primera instancia estudiara Diseño, en segunda físico-químico y tercero, lo artístico. Soy un convencido de que la ingeniería y el humor no son incompatibles e incluso me lo decía un profesor, que ingeniería viene de ingenio y yo creo que no hay demostración más grande de ingenio que el humor. Tanto el ingeniero como el comediante deberían trabajar con la creatividad constantemente, ya sea para resolver problemas por un lado o crear chistes por el otro. Yo terminé el colegio en Neuquén y ahí no te daban las opciones de seguir estudiando para ser abogado, doctor, arquitecto o comediante. Mucho tuvo que ver que me fuera a estudiar a Buenos Aires. Ahí surgió la oportunidad.

–Sos muy activo en las redes sociales, pero los públicos son diferentes. Por ahí en Instagram o Snapchat son más chicos, adolescentes. ¿El humor es único o lo vas adaptando según la red social que utilicés?
–Mi humor es siempre el mismo, lo que cambia es la forma. En Twitter rinden más los chistes cortos, pero en su momento, cuando recién había explotado el tema Instagram, me seguían hasta chicos de 13 años. Pero ahora por la temática, sobre todo con Alessandra Teapoya, el promedio de edad ha subido, es un público más grande, de unos 23 años.

–De chico viviste en diferentes lugares. Más allá del desarraigo, ¿estar en contacto con gente distinta te ayudó a formarte como comediante?
–El humor fue una de mis herramientas para ir adaptándome, porque cuando tenía 14 años llegaba a un colegio donde todos se conocían y yo tenía que incorporarme. Creo que el humor fue un mecanismo de defensa que inconscientemente armé para adaptarme a cada lugar. Siempre me gustó hacer reír a mi grupo de amigos o a mi familia, nunca lo hice para quedar bien, sino que me sale así y lo disfruto. Lo hago cuando entro en confianza, no soy de hacerme el payaso sin conocer a nadie.

–¿Qué te provoca cuando escuchás a la gente reír?
–Es genial. Es muy loco, porque uno se sienta, escribe unos chistes, unos monólogos y de repente decirlos y que la gente se ría y que a lo mejor se olvide de algún problema que tenía es increíble. Creo que lo hacemos hasta por una cuestión egoísta, porque lo disfrutamos nosotros. Y que la gente después te agradezca el momento que les hiciste vivir es impagable. Este tipo de respuesta sólo las tenés con las expresiones artísticas.

De todo un poco, su primer unipersonal
Este show cuenta con un entretenido repertorio que mezcla humor, ironía y parodias y ofrece a los espectadores una mirada distinta y satírica de la vida cotidiana.

Cuenta con la presentación de Alessandra Teapoya, una simpática representación de la sexóloga puertorriqueña Alessandra Rampolla, mediante el cual interactúa constantemente con el público y responde en vivo las clásicas "consulticas" sexuales.

Juampi trabaja activamente con las redes sociales y se ha convertido en uno de los que más engagement ha logrado con sus seguidores, especialmente en Instagram y Snapchat, en donde crece a un ritmo inimaginable a través de videos autorreferenciales, de la vida cotidiana y de sus personajes.

Su perfil
De Mendoza. Si bien nació en Mendoza, a los 8 meses se fue con su familia, ya que su padre era trasladado frecuentemente por motivos laborales. Así es que pasó su infancia y adolescencia en Neuquén, Comodoro Rivadavia y Santa Cruz de la Sierra (Bolivia).

Vocación. Desde el año 2006 y hasta la actualidad está radicado en la ciudad de Buenos Aires, donde comenzó la carrera de Ingeniería Industrial, pero incursionó en distintos ámbitos del arte y entretenimiento: formó una banda musical (como baterista), estudió locución y oratoria y tomó clases de guitarra. En 2009 conoció el stand up a través de un aviso y se decidió por esta rama de la comedia a poco de finalizar su carrera universitaria.
Su show. De todo un poco es su primer unipersonal, con el cual está de gira más allá de las fronteras del país. Después de Mendoza va a San Juan y de allí a Uruguay.

Cuándo: jueves, a las 21 (agotadas) y a las 22.45 (nueva función)
Dónde: teatro Selectro (Fragata Moyano 102, Mendoza)
Entradas: $250 (primeras 7 filas), $200 entradas generales en la boletería del teatro de 10 a 14 y de 16 a 20
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