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sábado 28 de mayo de 2016

Drácula, el musical celebra en Mendoza sus 25 años

La obra de Pepe Cibrián y Ángel Mahler, un hito del género en nuestro país, se verá hasta el lunes en el Independencia. Aquí, la voz de su protagonista histórico, Juan Rodó

En 1992 llegó a nuestra provincia con un enorme éxito precedente. Estuvieron en el teatro Independencia, el mismo que ahora vuelve a recibir a Drácula, el músical, obra de Pepe Cibrián Campoy y Ángel Mahler, que se presentará desde hoy y hasta el lunes en varias funciones.
Esta presentación es parte de la gira con que la obra musical –se convirtió en un hito del género en nuestro país– está celebrando 25 años de permanencia. Decimos que se trató de un hito porque realizó cinco temporadas en el estadio Luna Park, dos temporadas en el teatro Ópera de Buenos Aires, dos temporadas en el teatro Astral, una temporada en el teatro Roxy de Mar del Plata, una temporada en el teatro Del Lago en Villa Carlos Paz (Córdoba) y seis giras nacionales, contribuyendo al crecimiento de un género que hasta ese momento no era popular entre el público argentino.
El personaje principal, el famoso conde Drácula, desde el principio estuvo interpretado por Juan Rodó, quien es el único de los protagónicos que ha permanecido a lo largo de estos 25 años.
Escenario habló con él a horas de presentarse en Mendoza.

–No todos tienen la oportunidad de crecer con un personaje. ¿Cómo han sido estos 25 años con Drácula?
–Es una experiencia única, que pocos actores tienen. Soy un privilegiado de poder disfrutarlo, con un personaje tan rico para explorar que además me ha permitido hacer sutiles cambios a lo largo de todas las temporadas que hemos tenido.

–¿Cuántos años tenías cuando te quedaste con el protagónico de este musical?
–Tenía 24 y ahora festejo mis 25 años de carrera con Drácula. Yo arranqué con el protagónico de este musical. Fue un privilegio haber estado en ese momento tan trascendental, que me cambió la vida. Hasta ese momento yo ni sabía lo que era el teatro musical y después de Drácula me enrolé en esto tan increíble que es este género. Después hice muchos otros musicales, pero el puntapié inicial fue Drácula.

–¿Cómo fue esa primera función, a sala llena en el Luna Park?
–Yo lo recuerdo como un sueño. Son imágenes tan oníricas, tan lejanas, pero a la vez tan vívidas, de estar como en una nube o ser inconsciente de lo que hacía y a la vez estar exultante de felicidad. Para todos nosotros era una experiencia que nadie había vivido en el país, un megamusical, en semejante estadio, con esa producción y con toda la gente que tenía tanta expectativa, que quería saber qué era esto: ¿teatro?, ¿ópera? En lo personal era un rol muy difícil. Hasta el día de hoy es un desafío empezar cada función, porque en realidad es una partitura muy compleja.
–Hablás de lo onírico y ese es un factor muy presente en esta obra, al igual que en el clásico de Bram Stoker...
–Sí, está en la obra, pero también hay mucho de la fantasía romántica, porque lo que propone esta versión es algo romántico, que es lo que le pega a la gente. Que Drácula se enamore, que renuncie a la inmortalidad –lo que un vampiro nunca haría– y pienso que eso crea ese golpe tan fuerte a nivel emocional.

–Para mayor nostalgia, ahora vuelven a presentarse en el teatro Independencia...
–Así es, 1992 fue el primer año que nosotros fuimos a Mendoza. Debutamos en el Independencia y nunca más hemos podido volver ahí, eso que nos quedamos en ese teatro un mes. Yo me acuerdo que fue una temporada larguísima, en esos tiempos era increíble poder quedarse un mes en una plaza tan importante. Es un recuerdo tan grato y por eso siempre lamentaba que no hubiésemos podido volver al Independencia, incluso sabía que lo estaban restaurando. Por eso ahora estoy muy entusiasmado, con mucha expectativa de regresar a ese lugar que fue parte de los comienzos de Drácula.

Función con recuerdos
–En enero, después de una de las funciones, se dio el reencuentro con el elenco original. ¿Cómo lo viviste?
–Fue muy loco. Primero nos ovacionaron y disfrutaron la obra, porque ellos estaban invitados, nunca la habían visto porque eran parte de ella. Fue muy emocionante reencontrarme con gente que nunca más volví a ver. En este medio que es tan competitivo ellos fueron tan honestos en su demostración de afecto que fue muy fuerte.

–¿Cómo ha sido trabajar con la dupla Cibrián Campoy-Mahler?
–Un placer, porque hemos sabido tener una relación muy afectuosa y ellos me han sabido cuidar todos estos años como artista. Han sido muy importantes para mi carrera.

–Al final de sus días, uno de los Drácula más famosos, el actor Bela Lugosi, se vestía como el conde y se creía él. ¿No te estará pasando lo mismo?
(Risas) –¡No, no, no! Por suerte yo disfruto hacerlo, en ese momento se produce la magia. Cuando me pongo el traje y me caracterizo, ya soy, pero después yo me despojo del personaje. Esto es algo que tengo muy incorporado. Yo juego y eso es lo que lo hace tan interesante. Es un juego a la vez emotivo e intenso, que se disfruta en el momento pero no me altera la vida personal.

Venta de entradas

Horarios. La boletería del teatro Independencia abre hoy y mañana, dos horas antes de la función. Y cierra 45 minutos luego del inicio de cada función.
Clase magistral. Mañana a las 15, en el mismo teatro Independencia, Pepe Cibrián Campoy brindará una clase magistral para actores, bailarines y cantantes. Será con entrada gratuita y entre los temas que se tratarán estarán el éxito de Drácula y el auge de la comedia musical en Argentina.

Para agendar

Drácula, el musical de Pepe Cibrián y Ángel Mahler
Cuándo: hoy a las 19.30 y 23, mañana a las 17.30 y 21.30 y el lunes a las 21.30
Dónde: teatro Independencia (Chile 1754, Ciudad)
Entradas: de $200 a $800
Fuente:

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