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miércoles 02 de agosto de 2017

De la butaca a formar parte de Les Luthiers

Martín O'Connor. Los descubrió de niño y se hizo fanático del grupo. Hoy lleva adelante el desafío de interpretar los personajes del querido Daniel Rabinovich, fallecido en 2015.

Martín O'Connor los había visto desde de la penumbra de las butacas de distintos teatros. De familia de actores, los pasillos y escenarios de las salas no le eran ajenos y al verlos actuar se sentía incluso más a gusto que nunca.

La distancia que separaba a Martín de Les Luthiers se diluyó y hoy él comparte escenario con quienes admiró durante años y a quienes descubrió como profesionales y hombres generosos. Otros motivos adicionales para admirarlos. "Soy fanático de Les Luthiers desde los 10 años. Muchos me preguntan si es un sueño cumplido actuar con ellos y yo les digo que no, porque nunca lo soñé, porque me parecía absolutamente lejano, imposible. Por eso es maravilloso lo que estoy viviendo en estos momentos", cuenta Martín.

Diario UNO habló con el actor, de amplia experiencia en comedia musical, quien tiene el desafío de interpretar los personajes que antes hacía Daniel Rabinovich, un actor tan carismático como apreciado por el público, que falleció en 2015.

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–¿Como se produjo el encuentro entre el grupo y vos?
–Todo comenzó con un casting, cuando Les Luthiers decidió poner remplazos en el año 2000 y audicioné. Yo estaba trabajando con la hermana de Carlos Núñez Cortés en La bella y la bestia y ella me avisó. Fui al teatro Coliseo: estaban los cinco sentados en la platea y audicioné.

–¿Te temblaban las piernas, no?
–¡Me temblaba todo, no lo podía creer! Cuando tenía que cantar me sentía más seguro, pero al momento de hacer humor me di cuenta que había que hacer reír a estos tipos... Se rieron y ya me relajé un poco. Pero ahí quedó y nunca más me llamaron. Años después me enteré que daba muy joven, era muy chico en ese momento. Quedó en el tintero y en ese casting ingresó Tato Turano, que ya lleva unos cuantos años con ellos. En 2009, cuando hacía un mes había estrenado El fantasma de la ópera, Lino Patalano me llamó porque ellos habían preguntado por mí. Estuvimos charlando, vi el espectáculo y pregunté para cuándo querían el remplazo y era casi inmediato.

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La nueva formación de Les Luthiers tras la partida de Rabinovich. 
La nueva formación de Les Luthiers tras la partida de Rabinovich.

–Imposible para vos...
–Yo recién había empezado la obra y tenía 9 meses de contrato con El fantasma de la ópera y tuve que decir que no. Fue una frustración. Ahí ingresó Marcelo Trepat y cuando él decidió radicarse en Córdoba me llamaron, en 2012, y allí sí tuve la suerte de ingresar al grupo.

–¿Cómo fue sumarse a los integrantes de un grupo con tantos años de escenario juntos?
–Fue mucho más fácil de lo que yo y muchos creían, porque ellos tienen la virtud y la grandeza de hacerte las cosas más fáciles, desde su apertura, desde su generosidad, desde su bondad, desde su poco lugar de estrellas. Te valoran y a veces se bajan un escalón para que vos te destaques. Te incentivan y te halagan.

–¿Te facilitó la incorporación el hecho de que los conocieras tanto como espectador?
–Al ser un seguidor de ellos de tantos años eso me hizo entender el código, no era algo que me resultara extraño. Todo fluyó por su influencia, pensá que mi comediante de cabecera era Neneco (Daniel Rabinovich) y hoy tener que hacer sus personajes es un desafío muy grande, pero a la vez es algo que a mí me resulta muy familiar.

–¿Cómo asumiste ese desafío en particular?
–Gracias a Dios he tenido muy buenas críticas, de la prensa y sobre todo del público, de gente que ha sido fanática toda la vida de Daniel, incluso de sus amigos, que no sabían qué les iba a pasar al ver el espectáculo. Su misma familia ha venido a vernos. Yo me siento un privilegiado, tocado por la varita mágica y realmente es un orgullo muy grande, sobre todo que no me comparen con Daniel, porque nunca busqué imitarlo. Por supuesto hay cosas que están puestas por él, como dice Marcos Mundstock, que están escritas como si fuera una partitura, no se pueden obviar porque son geniales y hay que hacerlas aunque no seas Daniel, y otras que no hay que hacer porque eran de él, eran su sello.

Los shows en Mendoza
Tres funciones. Jueves, el viernes 4 y el sábado 5, a las 21.30, en el Arena Maipú Stadium (Emilio Civit y Maza, Maipú).
Entradas. Desde $400 a $950, según su ubicación.
Puntos de venta. En la boletería del Arena Maipú, en Musimundo Portal de los Andes, Maxi Mall, Chamu San Martín, a través del sitio web www.tuentrada.com o al 4769100.

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