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viernes 25 de noviembre de 2016

"Cuatreros", el relato sobre la memoria de Carri

Interpela sobre la memoria colectiva, familiar y personal, con un texto con carácter de ensayo acerca de la imposibilidad de hacer una película.

La directora Albertina Carri presentó en el Festival de Cine de Mar del Plata su nuevo documental, "Cuatreros", en el que interpela sobre la memoria colectiva, familiar y personal, con un texto con carácter de ensayo acerca de la imposibilidad de hacer una película.


Con imágenes de archivo que reproducen el contexto en los medios de comunicación de fines de los 60 y comienzo de los 70, Carri teje una historia en la que queda involucrado el cuatrero Isidro Velázquez, asesinado por el gobierno de Onganía, su padre Roberto, desaparecido por la última dictadura, ella misma y su hijo.

A lo largo de una hora y media, con su voz como relatora de su intimidad, la realizadora de "La rabia" y "Los rubios" cuenta los pormenores sobre los intentos frustrados por realizar un filme sobre Velázquez y que esa misma complicación fue la que la llevó, en parte, a hacer "cuatreros".

A excepción de la última toma de la cinta, todo el largometraje es una construcción con videos porque, en sus palabras, la intención era rearmar "el mundo que se construyó con las imágenes que estaban en ese momento y, también, con las que no".

Velázquez era un trabajador correntino que de joven se había ido a vivir a Chaco, donde formó familia y comenzó a ser perseguido por la policía por cuidad de su hermano Claudio, quien ya había tenido problemas con la ley.

Ya desde la clandestinidad, Velázquez llevó adelante varias acciones, hasta que una traición lo llevó a la emboscada fatal del 1 de diciembre de 1967, cuando fue acribillado a balazos por el Ejército.

Su nombre, cuenta Carri en la película, inspiró chamamés y hoy es usado por "punteros políticos" de la zona para juntar votos antes de las elecciones.

"Cuando decido hacer esta película empiezo a trabajar sobre el archivo, porque me di cuenta de que hay una gran cantidad de imágenes que faltan, pero que hay otra gran cantidad, algunas difíciles de acceder, que sí están. Acá, expongo algo de ese imaginario", dijo Carri a Télam.

-En la película contás sobre las complicaciones para realizar algo sobre Velázquez.
-Muchas años intenté hacer la película sobre él, hasta que decidí no hacerla, y giré hacia la imposibilidad. Entonces, decidí exponer esos viajes erráticos e infructuosos con la historia de Isidro. Es sobre un viaje y el recuerdo y en cómo se convive con esa memoria memoriosa.

-Sin que haya un camino físico, hacés hincapié en que es una road movie.
-Creo que lo es. Se trata sobre el viaje de hacer esa película y cómo ese personaje se abruma con lo que pasa con lo que investiga. Le dicen que hay una película sobre Isidro, la busca y no la encuentra. Encuentra un pedazo de un guión de esa cinta, pero no sabe a quién pertenecía. Se puede ver cómo se construye la memoria colectiva, personal y familiar y como se convive con ello.

-También trazas una línea entre tu padre y tu hijo, que te atraviesa a vos.
-En el filme yo me pregunto si es mi hijo el que me lleva a mi padre. Lo que puedo decir es que para mí fue muy duro contarle mi propia historia. Convivo con la orfandad y violencia desde los 4 años. Pero cuando me encontré con un niño de esa edad que me preguntaba sobre eso, fue un dolor espantoso. Nunca lo transité ese dolor y me pareció de una injusticia tremenda tener que transmitirlo.

-Esta película también está marcada por maternidad, según lo que vos misma contás.
-Él es el actor principal de mi vida y eso está, así que sí, él tiene el protagónico absoluto. Tiene una influencia preciosa, me cambia el punto de vista del mundo todo el tiempo.

-Recién hablabas sobre la violencia que vivís desde los 4 años, cuando tus padres fueron secuestrados, y "Cuatreros" refleja eso con el texto que escribiste.
-Habla sobre discursos violentos que naturalizamos y a lo que estamos expuestos. La película también vuelve sobre los pueblos originarios, que es la gran deuda de este país. Los festejos del Bicentenario fueron horrorosos desde ese punto porque se desconocía la historia anterior. Hay una construcción social muy compleja si nos olvidamos de esas culturas, de lo que se sabe nada. Esa historia no se tiene en cuenta para lo que es nuestro país.

-La crítica al capitalismo está latente, pero también criticás tu experiencia en Cuba.
-El capitalismo, por mucho que te alejes, se te mete en la cocina de tu casa. La Cuba que yo critico, que es la de 2003, es una trampa imposible que genera el capitalismo sin salida. Mi hijo que tiene 8 años y yo lo crié sin televisión, a él no le gusta y sin embargo mira a los youtubers, que son un relato espantoso, hasta peor que la publicidad. Es un camino difícil de desandar.

-Retomando la deuda con los pueblos originarios, ¿responde al discurso del dominante?
-Es la lógica del colonizador, pero no se habla de eso. No se enseña en la escuela. Ahí te dicen que una civilización más evolucionada nos salvó de vivir en chozas de paja.

"Cuatreros", la nueva propuesta de Carri en el Festival de Cine de Mar del Plata

Fuente: Télam

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