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sábado 15 de octubre de 2016

Con su espíritu salvaje intacto, Iggy Pop "prendió fuego" Tecnópolis

Su torso desnudo, su cavernosa gola, sus movimientos espásticos y una entrega que le permite conectar de inmediato con el público.

El "padrino del punk" Iggy Pop ofreció un vibrante concierto en Tecnópolis, en el marco de la primera fecha del Festival BUE, con una actuación en la que se pudo apreciar que el conocido espíritu salvaje de "La Iguana" se mantiene intacto, al punto de mantener a la audiencia al rojo vivo durante una hora y media.

Con una impecable banda que no necesitó de solos y floreos para dar prueba de su talento, un repertorio que no obvió ninguno de sus grandes éxitos y la voz con una potencia similar al inicio de su carrera a fines de los `60, Iggy Pop regaló anoche todos los ingredientes que se esperan encontrar en sus shows.

Su torso desnudo, su cavernosa gola, sus movimientos espásticos y una entrega que le permite conectar de inmediato con el público, fueron algunos de los conocidos elementos a los que "La Iguana" echó mano en la electrizante noche de Tecnópolis para mostrarse como un supremo performer.

Bastó que el baterista Mat Hector, el bajista Ben Ellis, el guitarrista Kevin Amstrong y el tecladista y también guitarrista Seamus Beaghen esbozaran los primeros acordes de "I wanna be your dog", el clásico de The Stooges, para que Iggy Pop, contoneos mediante, pusiera en marcha una actuación que ninguno de los presentes olvidará.

Desde un primer momento, el cantante nacido en Michigan, Estados Unidos, mostró su entrega total, al acercarse a la valla que contenía al público y cantar gran parte del primer tema desde ese lugar.
El show no brindó respiro en cuanto a la seguidilla de temas y a la mencionada apertura le siguieron "The Passenger", "Lust for life", "Five foot one" y "Sixteen".

A pesar de haber editado este año el elogiado disco "Post Pop Depresión", Iggy Pop prefirió recurrir a temas incluidos en algunos de sus más memorables álbunes como el debut homónimo de The Stooges y "Lust for life", entre otros, y sólo interpretó "Gardenia" de su más reciente producción.

En ese sentido, desfilaron "Some weird sin", "Nightclubbin"-único momento en el que se tomó un respiro y cantó sentado en una silla, como si fuera una stripper-, y "Real wild child", además de los clásicos mencionados antes.

Para los bises, antes de entonar "Repo man" se quejó en broma del personal de seguridad porque se sentía "solo arriba del escenario" e invitó a varias personas del público a bailar al escenario, situación que provocó un pequeño caos que, tras varios forcejeos, logró ser controlado.

Algunas canciones de The Stooges como las celebradas "Search and destroy", "Raw power", "Down on the street" y "No fun" marcaron un cierre que hasta el propio protagonista rechazó, quien añadió "Candy" a un recital que en los papeles había concluido.

"Fucking mil gracias", exclamó "La Iguana", quien parecía no poder dar créditos del amor del público, a pesar de haber visitado en varias ocasiones el país, desde su primer show en 1992.

Antes del inolvidable concierto de Iggy Pop, se produjo en el mismo escenario principal el debut en el país de The Libertines, que presentó un show con altibajos, en donde por momentos los miembros de la banda dieron la impresión de estar desconectados entre sí.

Con "Anthems for doomed youth", un nuevo disco bajo el brazo que marcó el regreso del grupo tras una separación de diez años, y unas experiencias previas en el país por parte del guitarrista Carl Barat y el baterista Gary Powell, la banda, que completan el guitarrista y líder Pete Doherty y el bajista John Hassall, alternó composiciones recientes con viejos clásicos.

En este sentido, no faltaron temas como "The delaney", "What Katie did", "Can´t stand me now", "Music when the lights go out", "Up the brackets", "Horrorshow" y "Don´t look back into the sun".

Sin embargo, los mejores momentos estuvieron marcados más por los atisbos de recuperación de la vieja camaradería entre Doherty y Barat, que se dieron en algunos escasos momentos, que por el repertorio en sí.

En ese contexto, Powell intenta apuntalar en soledad, con la fuerza de su estilo, el andamiaje rítmico, debido al rol que juega el inexpresivo Hassall, tanto por su personalidad como por su manera de tocar el bajo.

Previamente, había sido el turno de Él Mató A Un Policía Motorizado y Francisca y Los Exploradores.
En una jornada que se inició a las 18 y se extendió hasta las 3, con algunos DJ Sets, distintos artistas nacionales e internacionales desfilaron por tres escenarios.

Mientras que el Arena Heineken contó con Lo Pibitos, La Mala Rodríguez, Miss Bolivia, Bomba Estéreo y Toots & The Maytals, el espacio Music Box recibió a la brasileña Ava Rocha, Coronados de Gloria, Yataians, Morbo y Mambo, Chancha Vía Circuito, Sonido Tupinaba, Villa Diamante, King Coya & Queen Cholas y Tremor.

Esta noche será el turno de Pet Shop Boys, The Flaming Lips y el esperado debut en la Argentina de Wilco.
Fuente: Télam

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