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jueves 01 de diciembre de 2016

Aaron Eckhart entre el destino y la experiencia en "Sullly"

Eckhart, quien interpreta al copiloto Jeff Skiles, también destacó la importancia de la edad y la experiencia, valores que parecen ser cada vez menos apreciados en el mundo.

Tras su exitoso paso por los cines de Estados Unidos llega a Latinoamérica "Sully", el drama de Clint Eastwood sobre el llamado Milagro en el Hudson.

La cinta, que recaudó 35 millones de dólares (10 millones por encima de lo anticipado por su estudio) cuando se estrenó en septiembre en Estados Unidos, se mantuvo en primer lugar en su segundo fin de semana y hasta el momento acumula 124 millones de dólares, más del doble de su presupuesto, de acuerdo con el sitio especializado Box Office Mojo.

Pero más allá de los resultados en taquilla, lo que tiene es una historia conmovedora. Para el actor Aaron Eckhart, "Sully" tiene que ver con el destino, ya que el Milagro en el Hudson fue la consecuencia de actos que comenzaron mucho antes de que el vuelo 1549 piloteado por Chesley Sullenberger acuatizara dejando ilesas a 155 personas en enero de 2009.

"Todos esos años significaron algo y él los aprovechó. Muchas vidas dependían de ello", dijo Eckhart en una entrevista realizada en octubre durante su visita al Festival Internacional de Cine de Morelia, donde tuvo una función especial. "Creo que muchos de los involucrados debían estar ahí".

Eckhart, quien interpreta al copiloto Jeff Skiles, también destacó la importancia de la edad y la experiencia, valores que parecen ser cada vez menos apreciados en el mundo.

"La gente suele sentirse atraída por los más jóvenes, por lo más fresco y los que tienen más energía, pero no hay ningún sustituto para la experiencia", apuntó. "En este caso Sully tenía 20.000 horas en el aire, Jeff Skiles tenía 15.000".

En la cinta se puede conocer qué fue lo que pasó en los minutos antes de que el avión terminara en el río y también los detalles de la investigación que prosiguió tras el incidente con la que las autoridades buscaban definir si la decisión del piloto había sido la correcta o tendría que haber llevado el avión al aeropuerto más cercano.

Durante la investigación, Sully (interpretado por Tom Hanks) y Skiles escuchan la grabación de sus voces en el avión, algo que llena de dramatismo la cinta, especialmente cuando Eckhart cierra los ojos para escuchar.

"Clint se burló de mí por hacer eso", dijo Eckhart. "Pero usaron la versión en la que tengo los ojos cerrados. Me pareció bonito porque al revivir esa experiencia está en mi cuerpo, está en mi sangre, es parte de mis cinco sentidos".

Para los pilotos, el incidente y la investigación resultaron extenuantes al grado de llevarlos a padecer un trastorno por estrés postraumático, algo muy diferente a la frialdad y la precisión con la que se manejaron al momento de la crisis.

"Lo interesante, ahora que hablamos de controlar nuestras emociones, es que Sully estaba realmente tranquilo, respondió muy rápido y con pocas palabras. Eso fue porque lo entrenaron para hacerlo así", dijo.

Otro de los grandes temas de la película es el debate de la efectividad del hombre ante la máquina.

"Estos aviones prácticamente se pueden volar solos, los pilotos hacen muy poco fuera del despegue y el aterrizaje", apuntó el histrión. "Pero al final depende de nosotros, de los humanos que toman las decisiones en la cabina. ... Había pilotos que se me acercaban después de que veían la película y me decían, 'Dile a la gente que no somos choferes de camión, que realmente estamos volando los aviones'''.

"En este momento, mientras hablamos, hay miles de aviones en el aire todos los días y muy pocas veces escuchamos de un accidente", añadió.

El actor, conocido por su papel de Dos Caras en "Batman: El Caballero de la Noche" de Christopher Nolan y por citas como "No Reservations" de Scott Hicks y "Olympus Has Fallen" de Antoine Fuqua, tiene ganas de más tiempo en el aire.

"Durante el trabajo con esta película comencé a obtener mi licencia de piloto privado", dijo. "No sé si tengo la pasión que Sully y Skiles tenían por volar. Da miedo, porque estás en el aire y no hay paracaídas. Creo que me quedaré en tierra por un tiempo, pero espero tener mi licencia de piloto algún día".
Fuente: Associated Press

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