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sábado 02 de julio de 2016

Una comedia hecha a través de Skype

Sara Torres. La actriz radicada en Madrid protagoniza con Marcelo Lacerna Locos de contento. Ensayos a distancia y planes de hacer temporada en España.

En 1997 la actriz mendocina Sara Torres ganó una beca de Presidencia de la Nación y se fue a hacer un doctorado en Madrid y se quedó allá. Pero sus raíces familiares, culturales y sus compañeros de teatro quedaron aquí, con lo cual encontró un modo muy eficaz de unir lo dividido por la distancia. "Me he organizado que los dos meses de verano allá –julio y agosto– que se paraliza todo porque hace mucho calor, vengo acá y aprovecho la temporada de teatro. Me he armado este circuito porque me gusta Mendoza, tengo mi familia acá y quiero mucho a mis compañeros de profesión, con los que hice mi carrera", cuenta Sara con un inconfundible acento español, quien hoy a las 22 y el próximo sábado a la misma hora subirá a escena con Marcelo Lacerna con la obra Locos de contento, del dramaturgo Jacobo Langsner, bajo la dirección de Claudio Martínez.

Gracias a la tecnología
Ella en Madrid y Marcelo en Mendoza, el obstáculo a sortear eran los ensayos, pero merced a las nuevas tecnologías comunicacionales, lograron vencerlo.
"Esto surgió hace cinco años, en un cumpleaños mío que estaba celebrando acá. Estaba Marcelo Lacerna, que es mi compañero de teatro de toda la vida, y me dijo: '¿Te acordás de aquella obra que hicimos, Locos de contento? La podríamos volver a hacer'. Yo le dije que sí, fue esa locura que salió en ese momento y ahí comenzamos un proceso muy curioso que fue empezar a ensayar por Skype cuando me volví a Madrid".

–¿Cómo es ensayar así, a kilómetros de distancia?
–La verdad es que hay una corriente en todo el mundo, con mucha presencia en el teatro mediante internet, con cosas muy curiosas, por ejemplo una obra con un actor en Londres, otro en Roma y el público en España.

–El hecho de que han trabajado mucho juntos les permite esta dinámica...
–Exacto. Lo pudimos hacer por varias razones: primero, porque Marcelo y yo nos conocemos muchísimo, coincidimos mucho artística y profesionalmente y la obra la habíamos hecho anteriormente hace muchos años, cuando yo vivía aquí. Fue muy fluido el tema de los ensayos. Con Claudio Martínez, que es el director, aquí hicieron todo el trabajo de producción y de prensa.

–Pero no es la única obra que presentan...
–Allí empezó un proceso aún más curioso, que fue el segundo montaje, que es Ella en mi cabeza, que también la vamos a hacer en esta temporada. En esta obra somos tres actores. Acá ensayaban Marcelo, Aníbal Villa y Daniel Posada, que es el director, y yo en Madrid. Fue un proceso muy bonito porque ensayamos la obra desde cero, desde la adaptación del texto hasta el final, toda por Skype. Yo ponía la cámara en mi salón, como si fuera una sala de ensayo, y Daniel me decía: "Vos salí por la puerta, entrá por la izquierda", y Aníbal estaba aquí, en Villa Hipódromo, saliendo por el lado que le indicaban. No sé cómo nos arreglamos, pero llegó un momento en que todo esto era muy natural.

–Entonces cuando vos llegás sólo quedan los toques finales...
–Yo siempre vengo unos días antes y hacemos un repaso final. Es un grupo con el que tenemos mucho código en común. No sé qué pasaría con gente desconocida y con otro tipo de texto. Hemos hecho una especie de compañía y todos los años tenemos la estructura armada de producción y prensa, y así organizamos cada año qué montajes vamos a hacer. Hay años que hacemos obras nuevas, como el año pasado, que hicimos No bailamos tango, dirigida por Ariel Blasco.

–En Madrid, además de tu trabajo como docente, ¿estás haciendo teatro?
–Sí, mucho. Acabo de bajar una obra que estuvo dos años en cartel, Carne viva, de Denise Despeyroux, una dramaturga uruguaya con la que he trabajado mucho. Esa obra la terminamos el 19 de junio. Las últimas tres las he hecho con ella, trabajamos muy bien y mucho, realmente ha sido muy edificante cruzarme con ella.

–¿Hay planes de traer una de sus obras acá?
– Sí, la verdad es que sí, y también estamos pensando en llevar algunas producciones a Madrid, tal vez el año que viene hacemos temporada con Marcelo Lacerna en España. Esa era la idea, poder crear un puente entre nosotros y nuestro trabajo. La verdad es que vamos haciendo las cosas con tranquilidad, pero van saliendo, con mucho realismo, porque todo es muy a pulmón y de autogestión.

La vigencia de un texto sobre la vida conyugal
Jacobo Langsner es un dramaturgo de destacada trayectoria, que se hizo famoso por su obra Esperando la carroza, llevada exitosamente a la pantalla grande en 1985 por Alejandro Doria y que se convirtió en un clásico del cine argentino.

Este escritor rumano-uruguayo reconoce y plasma como singularidad la idiosincrasia argentina y esto es algo también presente en el texto de la obra que hoy interpretarán Sara Torres y Marcelo Lacerna, Locos de contento, que espía unas horas en la vida del matrimonio compuesto por Román y Claudia.

Ellos serán los anfitriones de una cena especial, con la llegada de su amigo Manucho y de un senador de la Nación, de quien se supone conseguirán un cargo de privilegio para Román. Esto les permitiría quedar inmunes de las sucesivas crisis que pudieran sobrevenir en nuestro país. Durante la espera y la preparación, aflorarán las esperanzas, los sueños y las desilusiones de ambos.

Ocurren contratiempos y eso de-sata una catarata de contradicciones, emociones, similitudes, diferencias y soluciones absurdas para tratar de llegar a buen puerto.

El sexo, el dinero, el futuro, las presiones y depresiones son temas inevitables en la conversación de estos dos personajes, quienes a través de sus diálogos nos acercan a realidades cotidianas en las que más de una vez hemos sido testigos o protagonistas de estos mismos hechos.

Locos de contento
  • Con Sara Torres y Marcelo Lacerna
  • Dirección: Claudio Martínez
  • Cuándo: hoy a las 22
  • Dónde: Espacio Cultural Julio Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén)
  • Entradas: $120
Fuente:

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