escenario escenario
sábado 11 de febrero de 2017

Un buscador de totalidades

José Luis Menéndez. Su antología poética Los lados de la vida ratifica el peso de una voz original y bien reconocible, con un magistral manejo del género. Alguien que sabe muy bien lo que tiene para decirnos y cómo hacerlo

Por Luis Benítez
Poeta, narrador y ensayista

La presente selección de la obra poética de José Luis Menéndez incluye textos correspondientes a los poemarios Juego sin límites (1989), Tierra firme (en Uno más uno) (1992), Casa de palabras (que contiene poemas escritos al final de los ' 80 y comienzos de los '90), Reunión con Poe (1994), Como la Maga (poemas escritos en los años '90), Tendrá tus ojos (en su mayoría, textos también de los '90), Flechas incendiarias (poemas de 2000), Cuerpo de mujer (2007), Defensa del diablo (2012) y El amor vence al odio (2015).
Más de un centenar de poemas que jalonan –en lo que creemos que es una adecuada síntesis– una trayectoria singularísima, caracterizada por etapas bien diferenciadas, las que llevaron al poeta a abarcar una vasta gama de sentidos.
Un dato no menor de la primera fase de esta producción (la que se inició en los años' 90) es que su factura tuvo lugar en una etapa de la poesía argentina caracterizada –al menos, en la obra de los autores más difundidos por aquel entonces– por un cerrado individualismo, un culto acentuado a la autocontemplación, una pérdida del sentido social del género y el remedo –casi churrigueresco– del neobarroco propio de la década anterior, en unos casos, mientas que en otros, no menos desafortunados, se evidencia la imitación hipertrofiada del neobjetivismo (asimismo, otra corriente producto de los '80. En ambas variantes, el resultado fue el mismo: un empobrecimiento generalizado, una parálisis de lo lírico, un coma inducido del vuelo poético.
Lo anterior, debe ser recalcado, reza para los autores y las autoras más difundidos en los '90 gracias al apoyo de algunos medios de comunicación, el snobismo que se acentúa en ciertos organismos académicos y los intereses extraliterarios que también actúan en el terreno de la poesía, tanto a nivel nacional como internacional.
Sin embargo la obra del poeta José Luis Menéndez, como comprobará el lector, difiere hasta la antítesis de las peculiaridades antes expresadas. La causa de que habitualmente este tipo de obras no sea apreciado como perteneciente al período, cuando su factura corresponde a él, no solamente debe achacársele a las cuestiones mencionadas. Hay otra, no menos actuante y más que complementaria: el hecho de que la "cara visible" de la poesía argentina se fabrica en Buenos Aires, desde donde se determina qué poéticas tienen una importancia "capital" y cuáles no; llamativamente, el grupo de estas últimas suele corresponder a la producción de las 23 provincias del país donde residen la mayoría de los poetas argentinos y muchos, muchísimos de los mejores.
Fue en un contexto tan sostenidamente arduo como el indicado que se escribieron estos versos, los que continuaron su marcha atravesando el cambio del siglo detrás de una maduración mayor, cuando sus fundamentales sentidos y sus adecuados tratamientos ya se encontraban, en germen o bien desarrollados, en las primeras obras de nuestro autor.

Los "otros '90"
La cuidadosa elección de las palabras, el conocimiento íntimo de los núcleos de sentido de sus versos; el manejo diestro del arsenal disponible de recursos literarios, la capacidad de devolverle a las palabras su poder de impactar simultáneamente en la sensibilidad y el intelecto del lector; el don de dosificar las metáforas y las imágenes en función de la expresión general, sin enamorarse de ellas como para perdonarles la vida cuando atentan contra el conjunto, son todas estas cualidades del poeta y distinguibles en la obra de Menéndez, pero todas ellas, sumadas, no hacen al poeta lo que es, ni le brindan la factura completa de esta obra, por sí solas.
Hay algo más y en ese fundamental estrato encontramos su aptitud para demostrar el hilo de sentido y analogía que conecta lo histórico y social con lo individual, la condición de sujeto en el tiempo con el marco general de cuanto lo rodea.
José Luis Menéndez es un buscador de totalidades, no para imponerles una interpretación unívoca, sino para relevar cuánto se emparentan esas complejidades de lo político, lo económico, lo cultural y lo social con las secciones del individuo –las que no son menos complejas– que habita lo contemporáneo.
Alguna vez se dijo que los temas de la poesía –los supuestos temas, porque en definitiva ella siempre está hablando de sí misma– bien pueden ser reducidos a media docena de pares de opuestos: la vida y la muerte; el amor y el odio; el miedo y el valor; el tiempo sucesivo y el presente continuo; lo particular y lo colectivo; lo ilusorio y lo real.
Lo difícil y la prueba máxima, por la que opino que esta antología sale más que airosa, es conjurar esos opuestos para que surjan convivientes en un mismo poemario.
Y no lo hace Menéndez apelando con exclusividad animus tragicus tan propio de la poesía argentina, inoculado a su torrente sanguíneo por el acceso al romanticismo francés en su adolescencia decimonónica.
El autor es capaz de apelar a imágenes del mundo adecuadamente anchas como para que también quepan en ellas elementos tan difíciles de manejar como la esperanza, el amor, la utopía, la dicha factible y la improbable.
Se trata de elementos "peligrosos" para el poema en otros autores, como lo es asimismo el humor; un paso en falso y la cuidada construcción de toda la página se desmorona, se convierte en algo que no es poema.
Eso no sucede con estos versos, que extienden sus praderas, valles y montañas más allá de nuestras reflexiones. Lo que sí acontece es que nos encontramos con una voz original y ciertamente bien reconocible, con un magistral manejo del género, pero fundamentalmente con alguien que sabe muy bien lo que tiene para decirnos y cómo hacerlo.
Decía Jorge Luis Borges –el inevitable Borges- que "la poesía es la felicidad del lenguaje". Espero que el recorrido que el lector empieza por la obra de José Luis Menéndez le brinde ese tipo específico de felicidad, la otra, esa a la que tanto aspiramos cada vez que abrimos un libro.
*Luis Benítez realizó la selección de los textos de la antología, además de esta presentación con la que abre el libro

La poesía, esa eternidad posible

Si algo confirma a priori un libro como Los lados de la vida es que la poesía es bastante más que la sobrevaluada inspiración; es un arduo trabajo a lo largo de los años en pos de esquivas respuestas que justifiquen las recurrentes preguntas acerca de los temas que forman parte del vademécum esencial de todo bardo. "La duda es la religión de los poetas", reafirma el autor.
José Luis Menéndez ha construido una obra con "etapas bien diferenciadas, las que llevaron al poeta a abarcar una vasta gama de sentidos", como bien marca Luis Benítez en la presentación de esta selección que incluye desde sus poemarios más recordados como Juego sin límites y Reunión con Poe hasta aquellos que se fueron macerando a la espera de su turno, como Tendrá tus ojos, Casa de palabras y Como la Maga.
La poesía de Menéndez conjuga con oficio la sensibilidad de aquel que sostiene que "la palabra es la medida de todas las cosas" con la "realidad inmediata" (lo político, lo social, lo que acucia) sin que eso prostituya el natural lirismo de su permanente búsqueda.
Él define a ese viaje global como "visión poética de la vida", lo que implica que su tarea no se limita a la confección de poemas a ritmo fabril (y febril) sino también a reflexionar sobre el proceso, tal como ha hecho en los recomendables Odiseo en la ciudad, Acto de fe y el nuevo proyecto que incuba, titulado Oficio de lector.
Menéndez reconoce que escribe "por el gusto de asumir un derecho. Aunque fuese parcial, erróneo, rebatible, nuestro derecho".
Derecho a preguntarse qué otra cosa es la poesía si no "la eternidad posible/ de un dios perecedero".
O acaso el irrenunciable derecho a la salvación, ya que, Menéndez dixit, "todo se hace para el olvido".

Los lados de la vida
Autor José Luis Menéndez
Editorial Ediciones Alphalibros
Páginas 179
Precio $180

Rubén Valle
Fuente:

Más Leídas