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sábado 08 de octubre de 2016

El teatro local está de luto

El jueves falleció el reconocido actor, comediante y titiritero mendocino Ricardo Guiñazú, fundador del mítico grupo La Pericana.

La comunidad teatral mendocina está de luto. Ha perdido a uno de sus máximos exponentes, sobre todo de la escena infantil y titiritera.

Ayer la cultura de Mendoza madrugó con la inesperada y sorpresiva muerte de Ricardo Guiñazú, actor, comediante, músico y titiritero, fundador del mítico elenco La Pericana junto con su esposa y compañera de toda la vida, Mirta Rodríguez.

Con una trayectoria de cuatro décadas, el Negro Guiñazú –tal como lo llamaban– inició su carrera artística de la mano de otro grande de las tablas locales: Ernesto el Flaco Suárez.

En el teatro El Taller comenzó a tomar clases de actuación y en ese espacio artístico fue que nació La Pericana, convirtiéndose con el paso del tiempo y gracias a su calidad escénica, perseverancia, tesón y creatividad, en quizás la compañía de teatro de títeres infantil más reconocida de la región.

"El Negro y Mirta (Rodríguez) se van a vivir a El Bolsón un tiempo, en su juventud, y a la vuelta se meten de lleno en el mundo teatral. En el Sur patagónico nacen sus dos hijos, Suyai y Julia", relata entre lágrimas su gran amigo y compañero teatral, Tony Maslup. Y dice: "No puedo creer esto, porque él era el que nos cuidaba a todos nosotros".

Su fallecimiento –a los 62 años– causó estupor en el ámbito cultural, ya que ocurrió cuando Guiñazú estaría manipulando un arma de fuego; la Justicia determinará si fue un accidente o un suicidio.

"Qué difícil momento... estuve toda la mañana con Mirta (Rodríguez), su amor desde hace 40 años, y no supe qué decirle", contó ayer el Flaco Suárez. "Era un gran laburante que logró la permanencia en el arte, algo muy difícil de lograr, y que salió de El Taller, como otros grupos como La Banda Espuma. Era un amigo, fue a verme el domingo cuando con Chicho Vargas y otros actuamos en el ex D2 por la Memoria... estoy golpeado, lo quería mucho", completó Suárez.

Referente también en escuelas
De inevitable presencia en festivales nacionales e internacionales, así como en los ciclos de vacaciones de invierno, el actor ha llevado sus obras, como Sospechoso maletín, a casi todos los rincones del país.

Además dedicó parte de su carrera a la investigación y fue uno de los protagonistas locales en introducir el teatro para niños en las escuelas, con programas de formación educativa que se mantienen en la actualidad.

De hecho, la concepción de Ricardo Guiñazú era la de llegar a los niños porque en ellos radica la valoración y el crecimiento del teatro en los pueblos. "Los que se dedican al teatro para adultos tienen una gran deuda con nosotros, que nos dedicamos a los chicos, porque el público que los va a ver es gracias a nosotros, que le inculcamos en la infancia el amor o el interés por el teatro", solía decir, según recuerdan sus compañeros.

A su vez, el actor fue uno de los pioneros en tratar temas de salud o problemáticas sociales para difundir en diferentes ámbitos a través del teatro. Sin ir más lejos, recientemente con La Pericana llevó Así me amas a 800 chicos de escuelas secundarias de la provincia, obra que habla sobre la violencia en el noviazgo.

Uno de sus últimos trabajos en el escenario fue Rojo amor, obra unipersonal titiritera basada en un cuento de Liliana Bodoc, que protagonizó hace seis años dirigido por otro talento de los muñecos en Mendoza: Gabriela Céspedes.

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Referentes artisticos recordaron a Ricardo Guiñazú.
Referentes artisticos recordaron a Ricardo Guiñazú.

Un trabajador incansable
Motivador para sus colegas y amigos, Tony Maslup cuenta que el Negro "siempre te estaba empujando hacia adelante, a luchar por lo que somos y lo que hacemos. Es difícil vivir del arte y él siempre tenía una palabra de aliento, un proyecto en puerta y muchas manos para abrazarte así te animabas a dar el gran salto".

En este sentido, por ejemplo, en ese entonces un joven Goy Ogalde (ex líder de Karamelo Santo) musicalizaba las piezas de Guiñazú hasta que un día el actor lo animó a dedicarse de lleno a su proyecto musical. Y así fue como formó la recordada banda de reggae y rock.

Ricardo Guiñazú tendrá una despedida como se la merece. Entre sus colegas, familiares y amigos, organizarán un evento especial en su "lugar en el mundo", Medrano, para esparcir sus cenizas.
"Todavía no sabemos cuándo, pero haremos una ceremonia como a él le gustaría, con guitarreada, buenos vinos y una rica comida", anticipa Maslup.

"Seguro que el Negro ya está planeando una función especial allá arriba, en el cielo, armando los retablos para cuando lleguemos nosotros", dice Maslup que le comentó Víctor Di Nasso en medio de su dolor por la desaparición física de su compañero de ruta.

Función homenaje
Ernesto Suárez anticipó que mañana, a las 17, en el escenario de su teatro El Taller se rendirá un tributo a Ricardo Guiñazú, dedicándole la función de La Caperucita no tan obediente, versión libre del clásico cuento infantil que lleva a escena el elenco del Flaco.

Perfil
Profesión artista
Estado civil casado con Mirta Rodríguez
Hijos dos (Suyai y Julia)

Su carrera
La obra con la que debutó fue El rey desnudo, en el teatro El Taller, junto con Sergio Martínez. En 1987 fundó su propio grupo: La Pericana. Sus producciones están destinadas a todo tipo de público, especialmente infantil, sea de títeres o de teatro. Sus espectáculos contaban con música de Goy Ogalde, ex Karamelo Santo. Su última obra fue Rojo amor, unipersonal de títeres dirigido por Gabriela Céspedes hace seis años.
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