domingo 12 de febrero de 2017

El Tetazo más raro se hizo en Mendoza

La protesta denominada "Tetazo" convocada en todo el país tuvo su versión más rara en Mendoza.

La consigna era apoyar a las tres mujeres que obligaron a irse de una playa de Necochea por hacer topless. Hay que recordar que este episodio movilizó una exagerada cantidad de recursos policiales con la correspondiente viralización de las imágenes y los comentarios de toda índole en todas las redes sociales. El mensaje era mostrar el cuerpo de la mujer sin censura.

En Mendoza las mujeres reunidas en la peatonal Sarmiento para marchar fueron unas 30 aproximadamente. Habían previsto simplemente mostrarse en un lugar público con sus pechos al aire. Eligieron la meca del conservadurismo mendocino y un lugar ideal para indignar al ciudadano promedio con unas cuantas chicas manifestándose en tetas.

Pero las cosas se dieron de un modo diferente.

Lejos de indignar a los pocos turistas que andan por el paseo peatonal o a los más viejos de los bares y cafés, la marcha atrajo la atención de un no tan grande número de fisgones con el único objetivo de mirar senos. Personas que aparentemente no tienen mucha oportunidad de verlos en vivo y en directo.

Además –algo absolutamente esperable- estaban las cámaras de los medios de toda la provincia.

Increíblemente esto cambió los planes de las manifestantes que "no querían fotos ni registro alguno de la marcha" e intentaron echar a los fotoperiodistas al grito de "fuera macho, fuera" con unos chorros de agua sucia y bombitas con pintura.

Difìcil, por no decir imposible, fue explicarles que los fotógrafos sólo cumplían con su trabajo.

Finalmente decidieron hacer una especie de círculo protector de modo tal que la marcha que debía visibilizar los cuerpos de las mujeres fuera lo menos visible que se pudiera. ¡Ah! Y con la cara tapada, como si no fuera una parte del cuerpo que todos y todas deben mostrar sin que nadie les diga nada. Igual que las tetas. Incoherente.

¿Qué pasó?

En Capital Federal, Mar del Plata, Córdoba y Neuquén las marchas se hicieron con cierta normalidad, más allá de alguna escaramuza. En Mendoza no.

Según explicaron las manifestantes mendocinas no quisieron ser cosificadas por los "onanistas" (se usó otra palabra) ni los medios y sus cámaras.

Algunos piensan que las reacciones de la gente no fueron las esperadas por las organizadoras de la manifestación (rechazo e indignación) y eso las descolocó. Otros piensan directamente que no se esperaban fotógrafos y curiosos, lo que las confundió y enardeció.

Tuve la suerte de estar en España hace unos años, donde el topless es absolutamente normal tanto en la playa como en una pileta.

Los primeros minutos me resultó una novedad. Al rato me pareció normal y un poco más tarde ni me acordaba de que había mujeres con los pechos al aire compartiendo el mismo espacio en el que estaba con mi familia tomando mate. Al otro día me pareció -nos pareció- absolutamente normal.

Creo que la marcha se debería haber hecho como estaba prevista. Probablemente luego de la visibilización, habría venido la cosificación -de unos cuantos idiotas-, después alguna que otra cara de desagrado junto a unas cuantas fotos. Más tarde muchos se habrían preguntado el porqué de la manifestación y más de uno habría entendido que las mujeres pueden estar con su torso desnudo en lugares públicos sin que esto deba interpretarse como una incitación a nada.
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