Francisco Francisco
viernes 12 de agosto de 2016

El Papa compartió historias con 21 refugiados sirios

Francisco almorzó en Santa Marta con quienes comenzaron una nueva vida en Italia, entre ellos nueve menores.

Se trató de un gesto pequeño y sencillo pero que dice mucho. Sobre todo para quienes han escapado del horror de Alepo o de Deir Ezzor. Sobre todo, para quienes se vieron obligados a confiar en unos traficantes que los abandonaron en alta mar. Sobre todo, para quienes tuvieron que pagar 5.000 euros por viajar 15 horas en un camión para animales. Este jueves, el papa Francisco los sentó a su mesa. Eran los 21 refugiados sirios a los que se les dio una segunda oportunidad en Italia, entre ellos los 12 que el Pontífice trajo a Roma en su viaje de la isla griega de Lesbos. Almorzaron en el austero comedor de Casa Santa Marta, donde compartieron historias con el Santo Padre. Aún no hablan muy bien italiano, pero hubo otro lenguaje en el aire que comprendieron a la perfección: el de la hospitalidad y la sonrisa.

"Rezo por esta familia, para que el Señor nos de la paz en la tierra", bendijo Francisco los platos de penne al pomodoro, pescado y papas fritas con los que esperó a los refugiados que actualmente viven en Roma hospedados por la comunidad San Egidio, entre ellos 9 menores.

Durante el encuentro, informó en un comunicado el director de la Sala de Prensa del Vaticano, Greg Burke, los niños hablaron con el Papa "del comienzo de su vida en Italia" e intercambiaron regalos con el Pontífice.

"Un momento de fiesta", describieron el encuentro los participantes, de los cuales 19 son musulmanes, un sirio ortodoxo y un católico, algunos llegados de Grecia el 16 de abril con el Papa y el resto dos meses más tarde, siempre con la ayuda de San Egidio.

El tono despreocupado de la comida se volvió serio cuando los pequeños le mostraron al Papa sus dibujos sobre lo que han visto de la guerra y de la huida desesperada que han protagonizado. El cuaderno estaba lleno de crudeza pero también de verdad, algo que sintió el propio Pontífice cuando lamentó en voz alta que "lo que dibujan estos niños es la realidad de la guerra".

Junto con Francisco y los refugiados estuvieron el sustituto de la secretaría de Estado, monseñor Angelo Becciu; el fundador de la Comunidad San Egidio, Andrea Riccardi; el comandante de la Gendarmería Vaticana, Domenico Gianni, y otros dos gendarmes que colaboraron con el viaje de los refugiados desde Lesbos.

Francisco visitó esa isla griega el 16 de abril de este año, y en el vuelo de regreso a Roma sumó a 12 refugiados sirios que ahora viven en la capital italiana hospedados por San Egidio y ayudados económicamente por la Santa Sede.

Un segundo grupo, también de sirios refugiados hasta entonces en la isla griega, llegó el 16 de junio como parte del corredor humanitario de la comunidad con sede en Trastevere.

El encuentro, relató el periódico oficial L'Ossevatore Romano, se extendió por una hora y cuarenta minutos y tras almorzar el Papa le entregó un regalo personal a cada uno de los nueve niños que participaron.
Fuente:

Más Leídas