Editorial - Mendoza Mendoza
martes 15 de marzo de 2016

Superar la emergencia

La situación del Zoo de Mendoza exige una decisión política que explicite si realmente se quiere seguir con el actual formato, o bien, si se animan a mutar hacia otros modelos, por ejemplo, a un ecoparque.

El Zoológico de Mendoza no deja de sumarle capítulos a un culebrón que ya lleva unos tres años, cuando en 2013 se viralizó un video que mostraba una especie de cementerio a cielo abierto. Las imágenes impactaban: un chimpancé muerto y sin vísceras, brazos de monos, partes de guanacos y de ciervos. Todo esto, casi al paso de los visitantes.

Con esa evidencia, la Red Ambientalista empezó a reclamar con énfasis el fin del paseo. "Se le niega al animal su libertad con el afán de usarlo como objeto de entretenimiento. Por eso, pedimos el cierre del Zoológico", argumentaban. A la par, sus dichos alcanzaban eco nacional, ya que también en Buenos Aires proponían cerrar el de allá a propósito de la sonada muerte de un oso polar.

Un año después, lo que detonó el reclamo fue la campaña mediática para exigir que se trasladara a Canadá al famoso Oso Arturo. Hasta la famosa cantante y actriz Cher militó tal iniciativa.

En cambio, los especialistas hacían hincapié en lo opuesto: mudar a un animal añoso sería contraproducente para su salud.

Desde entonces, cada muerte que se produce en el recinto provincial reaviva el pedido de que el Zoológico sea cerrado.

Las autoridades anteriores y las actuales no negaron la lógica del planteo, lo que amerita al menos un debate.

De hecho, desde el 2014 existe un proyecto en la Legislatura para convertirlo en un ecoparque. Elaborada por cinco ONG, la propuesta es enviar a los animales exóticos a santuarios y restituir a sus hábitats a los ejemplares autóctonos.

Con las sucesivas muertes de animales (12 ciervos y 5 llamas), que se produjeron entre el 21 de diciembre del 2015 y el 25 de enero de este año, el Zoo debió ser cerrado un par de veces, con lo que el mentado debate se reabrió e intensificó.

En este complejo cuadro, el Gobierno de Mendoza declaró la emergencia en el Zoológico con el objetivo de "descubrir las causas de las muertes, evitar más bajas, cambiar proveedores, adquirir medicamentos, garantizar el agua e incrementar los controles".

A priori, la medida es atinada. Lo que falta es una decisión política que explicite si realmente se le quiere dar continuidad al actual formato, desoyendo las presiones. O bien, si está decidido a mutar acorde con otros modelos propuestos. Para lo cual, debería impulsar la discusión en la Legislatura si quiere avanzar en esa línea.

Mientras tanto, lo que no admite peros de ninguno de los sectores en pugna es que la prioridad es evitar que sigan muriendo animales.
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