Editorial - Alfredo Cornejo Alfredo Cornejo
viernes 07 de julio de 2017

Revuelo legislativo

El ítem banca de Cornejo generó todo tipo de reacciones, aunque la última palabra la tiene la Legislatura de Mendoza.

El gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo lanzó la piedra que sembró la discordia en la Legislatura: propuso el ítem banca. Tras la falta de quórum que se produjo el martes en la sesión de la Cámara de Senadores, amenazó con enviar un proyecto de ley para regular las inasistencias a través de un descuento salarial. La situación se produjo por la ausencia completa del bloque del PJ y la de 4 senadores radicales que tenían su falta justificada.

El enojo del mandatario se generó porque ese día se iban a tratar dos iniciativas del Ejecutivo (el Plan de Ordenamiento Territorial y la reforma del Código Procesal Civil), que ya contaban con el visto bueno de la oposición, y todo quedó en la nada por una picardía política.

Lo cierto es que el Senado carece de controles estrictos del presentismo e, incluso, no hay antecedentes de que se haya aplicado algún tipo de descuento por faltar a la Casa de las Leyes.

Desde ese ámbito argumentan que es porque tienen el 90% de asistencia. De hecho, aclararon que existe sólo un senador con parte de enfermo en la actualidad.

En cambio, la Cámara de Diputados sí cuenta con un reglamento que establece sanciones económicas para aquellos que no asistan a las comisiones o a las sesiones: $500 en el primer caso y $1.000 en el segundo.

Su aplicación data de hace 9 años, cuando se produjo una modificación del régimen interno de trabajo.

Por eso, desde el PJ y el FIT consideran que lo que está haciendo Cornejo es un acto de demagogia.

Incluso, desde la izquierda han dicho que así el gobernador quiere justificar la aplicación del ítem aula a los docentes y no se tiene en cuenta que los legisladores ganan $80.000, varios sueldos más que el de un maestro.

Más allá de las discusiones y de las chicanas de uno u otro lado, los legisladores cordobeses ya predicaron con el ejemplo.

La Constitución de 1987, con las modificaciones del 2001, dispone que las dietas de los integrantes del Poder Legislativo se paguen en función de su asistencia a las sesiones. Por lo visto, en la provincia mediterránea encontraron una manera de autorregularse.

Habrá que ver qué pasa en Mendoza, si finalmente Cornejo envía el mentado proyecto porque, en realidad, serán los propios senadores y diputados mendocinos los que tendrán que avalar o no el ítem banca.
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