Editorial - Santiago Maldonado Santiago Maldonado
lunes 28 de agosto de 2017

La verdad, por sobre todo

Caso Maldonado: hay quienes siguen confundiendo Estado con Gobierno y Gobierno con partido.

Desde hace un mes hay una preocupación que subyace a cualquier interés partidario o electoral y es el que no haya respuestas sobre la desaparición del joven artesano Santiago Maldonado en Chubut, durante un operativo de Gendarmería para desalojar una ruta que era cortada por una protesta.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ha estado en el foco de la atención y ha sido ella la vocera del Gobierno repitiendo hasta el hartazgo que "se lo está buscando por todo el país", que "se está investigando" y que "no se trata de una desaparición forzada", más allá de que el propio fiscal de la causa decidiera cambiar la carátula de la investigación tras los testimonios de testigos protegidos.

Sin muchos argumentos, la funcionaria ha decidido poner las manos en el fuego por las fuerzas federales a cargo del operativo del 1 de este mes y arriesgar su carrera política. Es cierto que Bullrich también es quien se está llevando todo el costo al hacerse cargo en su persona del Estado.

Las críticas a la ministra ya sobrepasaron la de los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, la de los partidos de la oposición, de los familiares, pues además un amplio sector de la coalición gobernante, sobre todo del radicalismo, ha comenzado a tomar distancia de los argumentos oficialistas del caso.

La pregunta es qué dato tiene Bullrich para asegurar que Gendarmería no tiene nada que ver con la desaparición de Maldonado. La reciente historia argentina nos viene dejando la enseñanza de que lo mejor sería abrir todas las posibilidades investigativas y no jugarse por nadie. Que Mirtha Legrand, en su programa, le insinúe en la cara que tendría que renunciar en caso de que no aparezca Maldonado, que la familia del chico se niegue a "trabajar juntos en la búsqueda" y que ponga a la funcionaria del lado del "bando enemigo", y que desde organismos internacionales insistan en que se tome el caso por una desaparición forzada de persona son muestras claras de que hay quienes vienen advirtiendo de que hay funcionarios que siguen confundiendo Estado con Gobierno y Gobierno con partido.

El país, la nación y la república necesitan saber la verdad sobre qué pasó con Santiago Maldonado, ya bastante le duele a nuestra democracia el no saber qué pasó con Julio López.
Fuente:

Más Leídas