Editorial - Mendoza Mendoza
viernes 04 de agosto de 2017

La inequidad nuestra de cada día

Poco o mucho, la mayoría de los políticos incrementó su patrimonio. Lo bueno es que tome estado público.

El lunes venció el plazo para que unos 50 mil funcionarios, desde el presidente de la Nación hasta secretarios y subsecretarios, presentaran las declaraciones juradas con su información patrimonial, como lo exige la Oficina Anticorrupción.

Que se conozca no sólo lo que gana sino lo que posee cada persona que ocupa un cargo público es saludable. Lo es también que la información sea pública. Y mucho más que se haga costumbre, como parece ser la tendencia.

Esa es la parte buena.

Ahora bien: una rápida lectura de la documentación permite apreciar que, en su mayoría, los funcionarios han incrementado su patrimonio en algunos casos de manera notoria. Otros presentan crecimientos razonables y están también quienes redujeron sus bienes o ganancias, como lo declaró el mismísimo Mauricio Macri.

Pero excepciones al margen, la cruda verdad es que son muchos más los que hoy tienen más sustento que cuando empezaron siendo ministros, secretarios, subsecretarios, directores o legisladores.

Esa es la parte mala.

La obligación de presentar declaraciones juradas alcanza también a senadores y diputados nacionales. Mendoza tiene 13. Precisamente sobre ellos, Diario UNO online publicó un informe acerca de lo que cada uno de ellos le dio a conocer a la Oficina Anticorrupción, a lo que se puede acceder fácilmente ingresando a la página web de ese organismo.

Uno solo de los legisladores de Mendoza dice -ojo, dice- haber bajado su patrimonio. Los demás lo mejoraron. ¿Está mal? No. ¿Es injusto? Tampoco. ¿Quién puede reprocharles que mejoren sus situaciones económicas personales si han trabajado correctamente y no están involucrados en maniobras fraudulentas? Es absolutamente normal que progresen.

Lo que aparece aquí como preocupante es que se nota cierta inequidad entre quienes ejercen funciones públicas y los ciudadanos de a pie. No todos tienen las mismas chances y posibilidades de incrementar sus patrimonios y no es esto una crítica puntual al gobierno de turno ni al que pasó. Es en todo caso un llamado de atención a la clase política en general, sobre todo en tiempos preelecionarios.

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