Editorial - Femicidios Femicidios
jueves 16 de febrero de 2017

El vaso medio lleno

No hay margen para desentenderse de la violencia de género. En su debut, la fiscalía arrancó con 8.000 causas.

El dato podría resultar desalentador: en solo una semana de creada, la nueva Unidad Fiscal de Violencia de Género de Mendoza acumuló la friolera de ¡8.000! casos.

Los expedientes llegaron desde todas las fiscalías y comisarías de la provincia, como ocurre con pocas cosas en el Estado: rapidísimo y todos juntos, señal de que se trata de una problemática que le quemaba en las manos al resto de los funcionarios judiciales.

De todas formas, es lo que correspondía y el objetivo para el cual se dispuso la apertura de la flamante oficina: concentrar en un solo lugar y con personal capacitado el 100% de las causas en las que las mujeres se ven amenazadas por los hombres.

La primera pregunta que surge es cómo harán los 4 fiscales nombrados en la repartición para ponerle el ojo a cada una de esas historias. En forma grosera, cada uno de ellos tendría la misión de revisar unas 2.000 carpetas, a la vez que van atendiendo a razón de 100 nuevas denuncias por semana.

"De locos", "imposible", "así nunca se hará Justicia" es el razonamiento válido al que puede llegar cualquier ciudadano. Y es lógico que así sea, porque los números son contundentes.

Sin embargo, existe la posibilidad de mirar el vaso medio lleno. El "Ni una menos", la conciencia social y la respuesta institucional sobre la problemática eran impensados hace 2 años.

Fue en mayo del 2015 cuando encontraron enterrada, en Santa Fe, a Chiara Páez, una adolescente de 14 años que fue asesinada a golpes por su novio. Según la autopsia, la joven estaba embarazada y tenía restos de Oxaprost-antiinflamatorio –usado para abortar– en el cuerpo.

Pudo ser otra, pero fue esta la tragedia que derivó en una primera marcha masiva a nivel nacional, en la que miles de mujeres salieron a las calles para pedir el fin de las muertes, las violaciones, los abusos, las agresiones físicas y las torturas psicológicas por parte de los varones. Luego vendrían dos manifestaciones más en 2016, año en que se contabilizaron en Mendoza 17 brutales femicidios. Y sin ir más lejos, ayer, un nuevo femicidio en Luján de Cuyo volvió a estremecer a la comunidad.

Antes de Chiara, la problemática era una preocupación de pocos. Hoy, la Justicia se vio obligada a ponerse al frente.

La cantidad de fiscales, los recursos presupuestarios que se le asignen y las herramientas que les brinden para trabajar correctamente son ítems perfectibles. Lo alentador es que no hay margen para volver atrás.

La lucha contra la violencia de género es ya una política de Estado.
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