Editorial Editorial
lunes 20 de junio de 2016

El misterio Brexit

La semana que se inicia va a estar marcada en el ámbito internacional por el histórico referéndum que se realizará el jueves en Gran Bretaña para que los ingleses voten si quieren seguir dentro de la Unión Europea o salirse

La semana que se inicia va a estar marcada en el ámbito internacional por el histórico referéndum que se realizará el jueves en Gran Bretaña para que los ingleses voten si quieren seguir dentro de la Unión Europea o si prefieren retirarse de ese bloque de países.

El término Brexit –Br de Bretaña y exit de salida– es el más repetido entre las noticias políticas y económicas desde hace varias semanas.

Una mezcla de inquietud, temor y ansiedad se ha apropiado de los mercados y de las principales capitales políticas del mundo ante la posibilidad cierta de que, aunque sea por una mínima diferencia, triunfe la idea de retirarse de la Unión Europea.

La Europa unida ha sido uno de los grandes logros que la política obtuvo en el siglo XX tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Un derrotero muy difícil, trabajado paso a paso durante décadas, tuvo sus compensaciones y sus derrotas, pero casi nadie puede decir que esa comunión de naciones no haya sido un baluarte a favor de la paz mundial y de un mundo un poco menos bárbaro.

Casi todos los analistas internacionales coinciden que las consecuencias económicas y políticas serían muy negativas en caso de producirse la salida de Gran Bretaña de la Unión.

Algunos, más extremistas, dicen que podría ser el inicio de un proceso de desintegración del euro, sobre todo si se produce un efecto dominó. En algunas de estas naciones vienen creciendo movimientos nacionalistas que, aunque minoritarios, han tenido mucha exposición debido a la crisis de los inmigrantes que llegan a Europa desde naciones en guerra o con economías destrozadas.

Hay otros países dentro de la propia comunidad que si bien no cuestionan a las instituciones europeas, sí rechazan en cambio las políticas de austeridad que impone Brusela, donde se encuentra la sede central de la Unión.

Lo concreto es que la Unión Europea ha sido durante todas estas décadas un ámbito de civilización y un dique político que ha aportado tranquilidad al mundo. Sería muy peligroso para todos que la Eurozona retrocediera.
Fuente:

Más Leídas