Editorial - Alfredo Cornejo Alfredo Cornejo
jueves 13 de julio de 2017

El dietazo que no fue

El intendente de Tupungato dio marcha atrás y dijo que no cobrará la suba que llevaba su sueldo a $99.612.

Al parecer, el intendente de Tupungato, Gustavo Soto, no estaba tan convencido del dietazo que iba a recibir en su sueldo al igual que el resto de los funcionarios y concejales de la comuna.

De anunciar que el incremento "era lo que correspondía", dio vuelta la página y afirmó que renunciará a la suba dispuesta en la paritaria para este 2017 (17% en dos tramos). Lo hizo luego de recibir una ola de críticas de la oposición –él pertenece a Cambia Mendoza– y de los propios vecinos del departamento, que habían organizado una concentración en la explanada municipal en señal de repudio.

marcha.jpg

El jefe comunal tupungatino enviará una ordenanza al Concejo Deliberante para oficializar la medida que da marcha atrás con la recomposición de su salario, que quedaba casi en $100.000 (de bruto), prácticamente lo que percibe el gobernador Alfredo Cornejo. La misma situación correrá para los empleados fuera de escalafón.

Para tratar de explicar el alza salarial, el intendente le tiró la pelota a la prensa, dando a entender que habían malinterpretado la noticia y que muchos habían aprovechado para sacar rédito político, teniendo en cuenta que estamos solamente a un mes de las PASO.

También destacó el tiempo que le dedica a su trabajo, ya que todos los días ingresa a las 7 y sale a las 22, con dos horas de descanso.

Pero lo cierto es que su sueldo era de $68.111 e iba a pasar a $99.612, lo que implicaba un aumento superior al 40%.

En este caso, los haberes de Soto se componen por una ordenanza del 2012 de dos clases I más todos los adicionales por mayor dedicación y antigüedad, entre otros. De esa cuenta, hay un porcentaje en el que está enganchado el sueldo de los concejales, los funcionarios, secretarios y directores. De ahí, las modificaciones del resto de la escala salarial.

Más allá de las lecturas políticas y de las quejas vecinales que existieron, la realidad muestra que el intendente volvió a foja cero con su planteo y renunciará a lo acordado en paritarias para todo el personal municipal.

Una vez más el rechazo social y quizás el del propio partido parecen influir en una decisión que no tenía vuelta atrás en un principio. "No me estoy robando nada", había dicho ofuscado el jefe comunal del Valle del Uco. Estamos de acuerdo con esa afirmación, aunque algo o alguien lo hizo cambiar.
Fuente:

Más Leídas