Editorial - Tunuyán Tunuyán
miércoles 02 de noviembre de 2016

Desprotección

Tras las tres demoledoras tormentas graniceras en un mes, la sensación generalizada en el Valle de Uco es la de estar literalmente fuera del radar de Contingencias Climáticas.

Las tormentas graniceras que asolaron al Valle de Uco en los últimos días desataron la ira de los jefes comunales de esa castigada región.

Los lugareños atestiguan no recordar un temporal de agua y piedra de tal magnitud.

El daño en los cultivos y las viviendas es el testimonio más contundente de cómo la naturaleza dejó su sello en la zona.

Pero el enojo no fue contra la madre naturaleza, sino contra Contingencias Climáticas, el organismo oficial a cargo el plan de lucha antigranizo.

Sólo en octubre se registraron tres tormentas graniceras que afectaron a cerca de 1.500 hectáreas de los 3 departamentos del Valle de Uco.

Furioso, el intendente de Tunuyán, Martín Aveiro, cargó contra Oscar Astorga, director del Agricultura y Contingencias Climáticas, exigiendo su renuncia inmediata.

Es que tanto Aveiro como su par sancarlino, Jorge Difonso, sostienen que están totalmente desprotegidos. No faltan a la verdad, los aviones de la lucha antigranizo no están autorizados ha actuar en ese territorio.
Desde Contingencias Climáticas dan una serie de explicaciones que a quienes perdieron todo no los conforman ni les alivia la frustración.

El Gobierno promete que sumará otro avión para darle batalla a la piedra en esa región, pero el dato es extemporáneo, de ahí la explosión justificada de los caciques comunales.

Hoy, la única posibilidad de respuesta al granizo son los generadores de superficie, ubicados en distintos puntos de la montaña. Pero tampoco son válidos, ya que no cuentan con la autorización del Sedronar, el ente que debe autorizar el uso de acetona (insumo básico para los aparatos).

En conclusión, la sensación generalizada en el Valle de Uco es la de estar literalmente fuera del radar de Contingencias Climáticas.

Si se cotejara la inversión para menguar el impacto de la piedra con lo que implica otorgar subsidios, créditos blandos y cualquier tipo de ayuda para los damnificados, se concluiría que amerita rever todo el sistema.

El proyecto oficial de un seguro agrícola que cuente con aval legislativo es una opción que,
ante el drama actual de los productores es de esperar que obtenga el eco correspondiente.
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