Editorial - Mendoza Mendoza
martes 14 de febrero de 2017

Cárceles a pleno

En Argentina, de 2002 a 2015, la población carcelaria aumentó 58,9%. Sin embargo, es una de las tasas más bajas de la región. Eso no significa que se trate de un dato alentador.

Durante años, especialistas, políticos y hombres de Derecho han abordado un tema candente para la Argentina y que resulta complejo resolver: la superpoblación de las cárceles.

Diferente, por cierto, a lo que sucede en Holanda, donde se enfrenta una situación opuesta: una disminución en la cantidad de presos.

Según el Sistema Nacional de Estadísticas de Ejecución de la Pena, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, en el país hay 285 unidades de detención. La jurisdicción con más cárceles es la provincia de Buenos Aires, con 54.

En los Países Bajos tienen tal superávit de celdas sin usar que han alquilado algunas de sus cárceles a Bélgica y Noruega.

Según el informe nacional, hasta el 31 de diciembre de 2016 había 71.464 personas detenidas en cárceles argentinas.

Es decir que la tasa de detenidos en el país es de 166 cada 100.000 habitantes.

En Argentina, de 2002 a 2015, la población carcelaria aumentó 58,9%. Sin embargo, es una de las tasas más bajas de la región.

Eso no significa que se trate de un dato alentador. Mientras no se solucionen de base rubros esenciales como educación, trabajo y salud, resultará imposible que se logre bajar cualquier estadística o percibir un cambio significativo en la lucha contra el delito.

En cuanto a Mendoza, el panorama no es muy distinto. Tan es así que prevé la construcción de dos nuevas cárceles, una de ellas para presos federales.

El procurador de la Corte, Alejandro Gullé, reconoció: "Hay un aumento de detenciones por delitos relacionados al empleo de armas". Esto, como es de suponer, va colapsando aún más las celdas.

El Gobierno mostró la refuncionalización del pabellón 9 sur, en Boulogne Sur Mer, donde internos y penitenciarios trabajaron juntos. Una obra necesaria porque, según reconoció el gobernador Cornejo, "con la nueva política de persecución criminal está creciendo la población penitenciaria".

Números en mano y realidad mediante, la perspectiva a corto y mediano plazo no permite avizorar en Mendoza –y la Argentina, en general– un horizonte con cárceles vacías al estilo holandés.
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