DiarioUno.com.ar
diariouno.com.ar | Edición Impresa | Mendoza Mendoza
Viernes 19 de Diciembre de 2014  
 Estado del tiempo
 
Buscador Ed. Impresa  
Buscador avanzado
Tapa Impresa RSS SMS

Aumentar tamaño Reducir tamaño Enviar por mail Imprimir nota
Mendoza

Juez de perros con pedigrí

Patricio Muza es el presidente del Kennel Club de Mendoza y juez all rounder (de todas las razas) en las competencias internacionales de canes.
04-05-2008

Verónica Oyanart
voyanart@diariouno.net.ar

Cuando a Patricio Muza (58) le preguntan a qué se dedica, él contesta: “Soy juez de perros”, y según cuenta, es casi una constante que su respuesta suscite desconcierto.

Canadá, Australia, Sudáfrica, Rusia, Brasil, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Uruguay, Argentina, Guatemala y su Chile natal son algunos de los puntos del globo a los que este juez all rounder (de todas las razas) es invitado por las diferentes organizaciones de exposiciones y competencias de perros con pedigrí para brindar su dictamen calificado en materia canina.

Muza, quien llegó a nuestra provincia hace 32 años, es también criador y expositor de perros doberman, chow chow, schnauzer miniatura y shih-tzu, entre otros, y preside en la actualidad el Kennel Club de Mendoza, que certifica el pedigrí de los canes. La entidad fue fundada hace 40 años y depende de la Federación Cinológica Argentina, que agrupa a todos los clubes del país y cuenta con el reconocimiento de la Federación Cinológica Internacional, con sede en Bélgica.

La afición de Patricio empezó con Dardo de Anisacate, el doberman que cuidaba de su hogar cuando sus hijas eran aún pequeñas. El entrenador de este perro reparó en su excelencia y convenció a Muza de presentarlo en exposiciones. Los muchos lauros que recibió el animal entusiasmaron a su amo, “y terminé involucrándome totalmente en el tema”, relata.

Hace 14 años el Kennel Club de Chile, institución que Patricio Muza dirigió durante seis períodos, lo designó juez all rounder. “Para serlo –explica– estudié cuatro años. Se rinde cinofilia básica, anatomía y fisiología del perro, historia y genética. Se empieza por razas de las que uno haya criado como mínimo seis lechigadas y se avanza hasta completar los diez grupos de perros que existen. Yo empecé por el chow chow. Después se puede acceder a dar CACIB (Certificate of Aptitude for International Champion of Beauty), que es el título internacional de belleza en canes”, cuenta.

–Se ha repetido hasta el hartazgo que el perro es el mejor amigo del hombre, en su caso esta afirmación cobra un especial significado...

–He convivido tanto en el ambiente de los perros que lo siento así. También se dice “mientras más conozco al hombre más quiero a mi perro” y desgraciadamente es muy cierto. Uno puede llevarse desilusiones con las personas, pero los perros siempre son fieles.

–¿Cómo nació este afán por dedicarse profesionalmente a los canes?
–Cuando llegué a Mendoza, hace 32 años, la primera actividad que tuve fue una pizzería. Mis hijas eran chicas, y yo quería un perro que cuidara de mi familia y de la casa. Compré un doberman. Me lo trajeron en avión desde un criadero de Córdoba. Era indisciplinado y busqué a un entrenador para que lo adiestrara. El perro le gustó y me sugirió que lo presentara en una exposición. Él lo preparó, porque para exponer un perro hay que bañarlo, cortarle con una tijerita los bigotes y los pelitos sobresalientes, ponerle un aceite para que el pelo brille más. El perro ganó. Lo llevé a una segunda exposición y volvió a ganar, entonces aprendí a acicalarlo yo, seguí llevándolo y me involucré totalmente en el tema.

–Es criador y expositor de doberman desde 1975, no obstante se ha dedicado también a los malteses, rottweiler, chow-chow, schnauzer miniatura y shih-tzu. ¿Qué lo motiva a elegir ciertas razas?
–Veo tantas razas que voy evaluando cuál se adapta a mí.

–Está corroborando eso de que el perro se parece al dueño y viceversa...

–Yo creo que sí. La raza con la que más me identifico es la chow chow. Es un perro reservado, no demasiado afectuoso en el sentido que no está siempre arriba del dueño sino que es independiente, tranquilo y ladra poco, sólo cuando es necesario.

–Estados Unidos, por ejemplo, tiene una sólida tradición en competencias de canes, ¿cómo está Argentina con relación al mundo?
–En Sudamérica hay dos potencias en cinofilia: Brasil y Argentina. Aquí la mayoría de perros se encuentra en Buenos Aires y en Córdoba. En este momento en ambos países ha disminuido la cantidad de perros que se presentan en las exposiciones. Es principalmente por razones económicas. Enviar a un perro a tantos kilómetros de distancia es muy caro, el propietario contrata además a un handler, que es la persona que prepara y presenta al perro. Se hace costoso financiar traslados y cuidados. Estados Unidos ha hecho de esto una actividad comercial. Muchos jueces norteamericanos viven de juzgar, cobran por perro juzgado. En Argentina no se cobra. Sí, la Federación Cinológica Internacional tiene como norma que los clubes que invitan a los jueces cubran sus gastos de transporte, hospedaje y comida y recibimos $50 dólares diarios a modo de viáticos.

–¿Qué evalúa como juez en cada perro?
–Cada raza tiene un estándar que establece sus características: la forma de la cabeza, la colocación de las orejas, el largo del hocico en proporción al cráneo, la dentición y la forma de la mordida, es decir cómo cierran los dientes. En la mayoría de las razas cierran “en tijera”, pero en otras la mordida puede ser “prognata” o “en pinza”, como el estándar pide que sea la del dogo argentino. Se evalúa el cuello, los miembros delanteros, la pisada, que puede ser “de gato” o “de liebre”, como es el caso del pastor alemán; la línea superior, los posteriores, la cola, el pelaje... hay una descripción de todo el can, eso uno lo tiene que saber de memoria y contrastarlo con el perro que tiene a su vista.

–Tiene una imagen mental de la excelencia de cada raza y hace una comparación con los perros que compiten...

–Sí, y además de ser muy lindo salir por todo el mundo es muy importante poder comparar cómo es una misma raza en los diferentes países, porque no en todos se estilan las mismas características. Hay perros que llamamos de “línea europea” y otros de “línea americana”.

–¿Cómo es en nuestro país?
–La mayoría es de “línea americana”. Alrededor del mundo uno puede ver las diferentes “modas”, pero dentro de la moda, cada perro tiene que ajustarse a la función para la que fue creado: de guardia, de cacería... por ejemplo el dachshund, conocido como “perro salchicha”, necesita tener las uñas largas para cavar y buscar su presa, porque su función es cazar en madrigueras. El chow chow es un perro de trabajo en nieve, es resistente a los avatares del clima.

–¿Y cuál es la función de esos perros que parecen “de adorno”, como el caniche toy, tan de moda actualmente?
–Originariamente el caniche toy fue un perro cobrador de presas en agua. Y la peluquería original, que se llama “corte de león”, está basada en esta función, porque tiene mucho pelo en el pecho para protegerle el corazón del frío del agua y los dos pompones de atrás le resguardan los riñones. Después perdió su función original de caza, que está cada vez más limitada por los temas ecológicos y se convirtió más en un perro “de adorno”.

–¿Tendría un perro sin pedigrí, uno de esos cuzquitos cariñosos de genealogía dudosa?
–Sí, no es la idea, pero podría tenerlo. No estoy en contra. Muchas veces se quiere tanto o más a un perro sin pedigrí que a uno con, y además el mismo perro puede ser más útil o más inteligente que un perro de pedigrí.

–Habla de inteligencia, ¿cómo se mide en un perro?
–No, digo “inteligente” porque la gente usa ese término y es más comprensible. Se dice que un perro es más inteligente cuando es más fácil de adiestrar. Hay razas que captan mejor que otras las enseñanzas, como los perros de pastoreo, por ejemplo el border collie y el mismo pastor alemán. También son fáciles de enseñar los perros que buscan drogas, los llamamos “de rastro”, se destacan el beagle y el labrador.



Canofilia

El Kennel Club (Espejo 178, primer piso, Ciudad) nuclea localmente a alrededor de 100 cinófilos. La entidad presidida por Muza se encarga de certificar el pedigrí de los canes, actualizar sus árboles genealógicos y supervisar los servicios, nacimientos y cambios de dueño. “En la provincia realizamos la Exposición General de Campeonato, para expositores del país y del extranjero, que se hace en marzo y en octubre, y la Exposición Regional, para criadores de Mendoza, San Luis y San Juan, que se hace en agosto”, cuenta Patricio. Y asevera que “hay 300 razas reconocidas por la Federación Cinológica Internacional alrededor del mundo, pero normalmente en las exposiciones de Argentina se presentan como máximo 60 razas”.

–Además de certificar el pedigrí de los perros, el Kennel Club es una especie de fraternidad de cinófilos, que comparten especial dedicación por sus mascotas...

–Sí, es un grupo de gente que ama y gusta de los perros. La idea también es compartir y confraternizar. En las exposiciones que hacemos en Mendoza tenemos la suerte de alojar en el hotel Ejército de los Andes a los propietarios, a los handler (que preparan y presentan a los perros) y a los auxiliares, que muchas veces deben dormir al lado de los perros en lo que llamamos “campamento”, porque tienen una responsabilidad con el dueño. Los canes están cada uno en su caja, son muy caros. En Brasil y en Argentina se ha llegado a pagar 30 mil dólares por un perro. Un ejemplar de ese valor no puede quedar a la buena de Dios.


Personal

nEdad: 58 años.

nLugar de nacimiento: Talca, Chile.

nLugar de residencia: Mendoza.

nEstado civil: casado en segundas nupcias con la mendocina Ana María Oller (36).

nHijas: Patricia (43), Carmen (40) y Ximena (36).

nInternacional: es juez all rounder desde 1994 designado por el Kennel Club de Chile. Ha juzgado en Canadá, Australia, Sudáfrica, Rusia, Brasil, Bolivia, Venezuela, Colombia, Perú, Uruguay, Guatemala, Argentina y Chile.

nCargos: es presidente del Kennel Club de Mendoza. Fue director (6 períodos) del Kennel Club de Chile y su delegado ante la Federación Cinológica Internacional y la Sociedad de Intercambio de la Canofilia Latinoamericana .

nUna raza: chow chow. “Una hembra criada por mí salió campeona mundial”.

nUn recuerdo: su primer doberman, Dardo de Anisacate (se incluye en el segundo término de la denominación del perro, el nombre del criadero).

nActividad: a la par de los canes se dedica al negocio inmobiliario en Chile.



Fidelidad. Patricio Muza es juez all rounder desde 1994. Además cría canes, como este sharpei que lo acompaña en la foto.

Matrimonio. Con su esposa, la mendocina Ana María Oller, quien lo ayuda en crianza de perros nobles.

Internacional. Muza, en Ecuador, premiando la excelencia canina de un golden retriever.


Institucional | Staff | Receptorías | Cómo Anunciar | Negocios Digitales | Contactos

© 2007 UNO GRAFICA. Todos los derechos reservados. Mendoza, Argentina