Mariana Gil
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“Los pescaderos nos vamos a tener que dedicar a vender milanesas de pollo”. Así definió el panorama Alberto Pujal, representante de Mar Cantábrico y uno de los proveedores mayoristas de pescado de Mendoza. El problema que los aqueja es la falta de mercadería de este rubro por problemas de abastecimiento debido a dos factores: no llega mercadería desde el puerto de Mar del Plata como consecuencia del paro de los distintos gremios del rubro y por otro lado un temporal que afectó a la zona Sur del país también impidió la llegada de mercadería desde ese destino portuario.
Como consecuencia, en estos días entró a Mendoza sólo 30% de lo que demanda este mercado.
Sin embargo, el empresario lanzó una pequeña luz de esperanza ya que estima que a mediados de esta semana se normalizaría la entrada de pescado que proviene de la zona de Chubut, mientras que la semana próxima podría ocurrir lo mismo con los pescados que llegan del Atlántico.
Pujal contó que el paro de Mar del Plata que perjudica la salida de materia prima y la distribución de pescados se debe a conflictos de los gremios que nuclean a los empleados de tripulación, capitanes, estibadores, entre otros, y que reclaman mejoras salariales.
Hace quince días no se conseguía nada de esta mercadería por lo que el abastecimiento no es regular, y esto es lo que torna crítica la situación comercial con el pescado fresco.
Por el contrario, los mariscos congelados están exentos de la problemática que atraviesa el sector.
Panorama complicado
No obstante, por ahora el problema afecta a las pescaderías de Mendoza, como el caso de Lidia Azcurra, que tiene una pescadería en Maipú y contó: “No trabajé en toda esta semana, es la primera vez que me sucede algo así, lo único que tengo son mariscos congelados pero eso es lo que la gente menos compra. Además, la situación se complica porque las ventas están flojas porque el pescado está caro”.
Un producto faltante que mencionó la comerciante es el lomito de atún, que no llega desde Semana Santa.
Aunque los grandes hipermercados como Walmart y Jumbo tienen sus exhibidores con variedad de pescados y mariscos, los empleados y clientes confesaron que el stock no es permanente y varía todas las semanas.
En el Mercado Central, lugar elegido por muchos mendocinos para hacer sus compras de productos de mar, Miguel, de Pescadería Mellino, dijo que está cansado de sentir los problemas de Mar del Plata que provocan en nuestra plaza la disminución de cantidad y variedad de pescados para vender.
“Lo que se consigue está más caro y no queda otra alternativa para comercializar, si no tendríamos que cerrar el negocio”, lanzó desesperanzado.
Con todo este problema de escasez, el vendedor afirmó que el 90% del pescado que consume el público es filet de merluza, que en los últimos quince días aumentó casi 15% como consecuencia de este problema.
Con mucho dolor el comerciante confesó que “la empresa se está manteniendo a duras penas ya que hace dos meses tiene atrasados los impuestos, entre otras cosas, como consecuencia de la desaceleración del consumo.
A esto se le suma que los mariscos que vienen de Chile también tienen problemas para ingresar a Argentina por las trabas a las importaciones fijadas por el Gobierno nacional.