Mendoza
Parapentes: aún sin regulación
Esta actividad de altísimo riesgo, que se cobró la vida de dos expertos durante marzo, no tiene
un control o reglamentación provincial ni nacional, como sí sucede con otros deportes aventura.
01-04-2010
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Gonzalo Ponce gponce@diariouno.net.ar
Cada vez son más los que practican parapente en Mendoza o compran uno de estos adrenalínicos vuelos poniendo sus vidas en manos de expertos. Sin embargo, no existe una ley provincial ni nacional que regule esta actividad de altísimo riesgo. Es más, no hay reglamentación alguna para lo que tanto se difunde como “turismo aventura” en general, incluyendo rafting o motocross.
El dato no es menor si se tiene en cuenta que en marzo murieron dos expertos parapentistas, uno en el cerro Arco y otro en el Cerro de la Cruz (Tunuyán). Y en diciembre pasado hubo otro vuelo trágico en el inicio del Campeonato Argentino de Parapente, también en el Valle de Uco.
La Secretaría de Turismo está trabajando en un proyecto que reglamente la actividad del turismo aventura en la provincia. Aún no se sabe cuándo estará vigente, pero apunta a ejercer un mayor control sobre los operadores que ofrezcan estos servicios.
También hay exigencias de la Federación Argentina de Vuelo Libre que, en Mendoza, está representada por el Club de Vuelo Libre del Cerro Arco y otorga las licencias a los parapentistas (ver aparte).
“Antes que nada, hay que entender que no existe un concepto claro de lo que es turismo aventura”, primereó Magdalena Beltrán, coordinadora institucional de la Secretaría de Turismo. “Luego hay que enumerar, dentro de este concepto difuso, una serie de actividades y deportes que se realizan en tierra, agua o aire y tienen diferentes niveles de riesgo”, añadió.
No se puede dejar de lado que algunas de las actividades y deportes incluidas en la clasificación sí están reguladas de alguna manera.
Por ejemplo, los andinistas que visitan el Parque Provincial Aconcagua deben atenerse a las reglas de la Dirección de Recursos Naturales y Renovables, controladas por Guardaparques.
El parapentismo es una actividad de altísimo riesgo que puede ser practicada por expertos o bien por turistas, siempre guiados por un especialista.
“En un primer orden apuntamos al autocuidado. Siempre se le recomienda al visitante a través de folletos que no acepte ofertas callejeras ni informales de turismo aventura, porque frente a un problema no va a tener cómo quejarse ni ser resarcido”, explicó la funcionaria.
Luego añadió: “Nuestro proyecto es reglamentar a todos los operadores de turismo aventura para que cumplan con una habilitación y una serie de exigencias específicas de cada actividad”.
En el caso de los parapentistas expertos, lo que pueda sucederles quedaría bajo su responsabilidad. Lo mismo sucedería con aquellos que decidieran hacer un vuelo por fuera de las exigencias de la ley.
En cambio, los parapentistas que llevan pasajeros (en Mendoza sólo hay una empresa habilitada por Turismo) deberían cumplir con las exigencias de la ley.
Eso sí, si alguna vez se presenta y no demora mucho en entrar en vigencia.
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Hay 40 pilotos activos
nLos vuelos en el cerro Arco se pueden realizar con previa autorización del aeropuerto El Plumerillo.
nA los enfermos cardíacos, embarazadas y los que pesen menos de 40 o más de 120 kilos se les aconseja no practicarlo.
nUn parapente biplaza cuesta alrededor de U$S3.500.
nLa vida útil es de 400 horas sol.
nLos vuelos duran de 15 a 30 minutos y se recomienda que haya entre 25 y 30ºC, en un horario de 9 a 12 o de 16 a 20.
nEl costo de cada vuelo es de entre 200 y $300.
nHay unos 40 pilotos activos.
nSe hacen 54 vuelos semanales, contando a pilotos y pasajeros.
Otorgan una licencia
Desde el Club de Vuelo Libre del Cerro Arco aclararon que nadie vuela en parapente sin licencia salvo un pasajero, el que sólo lo hará con un experto habilitado. Ana Musi, piloto y encargada de prensa, explicó que para volar como experto es necesario obtener la licencia de la Federación Argentina de Vuelo Libre (FAVL). “Esta licencia tiene distintos niveles y la otorga y controla el club”, detalló.
Una vez que alguien tomó un curso de iniciación con un instructor, debe rendir la licencia ante un observador de la FAVL. Desde el primer vuelo, esta persona es alumno y vuela bajo la tutela de su instructor. Con 50 vuelos puede rendir para la licencia básica.
Cada examen es teórico y práctico. Así sucesivamente con las licencias de niveles avanzados.
El club controla que tengan la licencia. De no poseerla, aconsejan no volar. Sin embargo, el club no tiene el poder de policía para prohibir la actividad. Como no la tiene nadie en el Estado provincial ni nacional.
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1Mendoza. Desde el cerro Arco se
puede ver una panorámica de toda la ciudad.
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1Expertos. Se trata de un deporte extremo.
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