A pesar de los sismos, la juramentación del nuevo mandatario se desarrolló con normalidad, aunque muchos de los invitados no escondieron su susto. Por la tarde visitó las zonas afectadas.
Cristina de Kirchner preguntó si se iba a suspender la ceremonia. Para Alan García fue un honor compartirlo con los chilenos y otro dijo que si se caía el Congreso, habría renovación política total.