Las dificultades del gobierno para repartir alimentos y ayudar a los miles de damnificados provoca protestas. Siguen presos los estadounidenses por el caso de los niños robados.
Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, esta región del continente afronta “amenazas” en materia de seguridad y estabilidad militar que ponen en riesgo el equilibrio político de las naciones.