SELECCIÓN. El entrenador del seleccionado argentino, Diego Maradona, fue suspendido por dos meses de toda actividad relacionada con el fútbol y multado con 16.600 euros por sus dichos después de la clasificación conseguida por el equipo argentino al Mundial de Sudáfrica 2010 frente a Uruguay en Montevideo, según anunció ayer la FIFA en un comunicado de prensa.
Maradona declaró ayer en la sede que la FIFA posee en Zurich y luego de la sesión fue sancionado en forma leve, por eso retornó feliz a Madrid. El técnico no podrá ni siquiera entrenar a sus futbolistas en Argentina y tampoco podrá asistir el 4 de diciembre al sorteo del Mundial en Ciudad del Cabo.
Allegados a Maradona comentaron en Zurich que esperaban una sanción y, más allá de los dos meses de suspensión, no tendrá problemas en dirigir al seleccionado argentino en el mundial de Sudáfrica, que era la mayor preocupación.
Maradona se fue de Madrid bien temprano y cuando llegó al aeropuerto de Zurich una decena de medios lo esperaban.
El entrenador del seleccionado argentino llegó a Zurich pasado el mediodía y poco después de las 14 (hora local) ingresó en un auto negro, con vidrios polarizados, a la sede central de la FIFA.
Bajo un intenso frío y una persistente lluvia, un grupo de argentinos “le hizo el aguante” con banderas y gritándole, provocando la primera sonrisa de Maradona del día.
“Venimos a hacerle el ‘aguante’ a Diego, el mejor jugador de todos los tiempos, lo queremos, como pasa con todos los argentinos y no nos íbamos a perder esta oportunidad de verlo de cerca”, dijo el misionero Rodolfo Rösch, quien está radicado hace seis años en Zurich.
Durante casi dos horas, Maradona estuvo declarando ante la comisión disciplinaria de la FIFA presidida por Marcel Mathier.
Allí se analizaron las frases de Maradona en el estadio Centenario, cuando el técnico sentenció: “A los que no creyeron que la mamen, que la sigan mamando”.
“Maradona pidió disculpas”, se informó desde la FIFA, que con la sanción aclaró que de reincidir las consecuencias para Maradona pueden ser mucho más duras.
Antes de abordar el avión de Iberia, que en dos horas lo depositó nuevamente en Madrid, el técnico argentino volvió a recibir muestras de afecto, mostrándose feliz y ya hablando con Mancuso del Mundial que se viene en Sudáfrica.