La frase pertenece a una alumna del último año del colegio Ingeniero Martín Croce, de Santa Rosa. Lo dijo luego de que se detuviera a un hombre al que se le incautaron estupefacientes que vendía.
Dos automovilistas que fueron chocados de atrás en Tupungato fallecieron en el acto. El autor de la colisión se fugó y se presentó luego con un abogado. Un camionero pereció en un impacto frontal.