El chico, de 12 años, estaba cansado de que sus compañeros del colegio Guevara, de Gutiérrez, Maipú, se burlaran de él por ser obeso. Quiso dirimir el problema con un revólver de grueso calibre.
Los cuatro integrantes están internados con quemaduras en hasta el 90% del cuerpo. El más afectado es el padre, quien está en estado crítico. Habría sido a raíz de una fuga de gas. Investigan.