Mendoza
Hubo 40 violaciones en tres meses y 19 fueron en la calle
El Centro de Atención a las Víctimas
de Delitos mostró su preocupación por la suba de casos en la vía pública de MendozaEn estos hechos las víctimas desconocen a sus atacantes y la mayoría son menores. Suceden en paradas de micros y descampados PÁgina 6
21-08-2009
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Javier Polvani jpolvani@diariouno.net.ar
A la par de la alarmante cifra de violaciones denunciadas en los últimos meses en Mendoza sobresale el crecimiento de abusos sexuales del tipo casual. Es decir, aquellas violaciones que se producen en la vía pública en las que las víctimas no tienen ningún contacto anterior con el victimario.
El incremento de este accionar delictivo llamó la atención del Centro de Asistencia a Víctimas de Delitos, que funciona bajo la órbita de la Dirección de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad. “Lo nuevo en materia de abusos es el aumento que notamos en los ataques sorpresa en la vía pública”, coincidieron las trabajadoras sociales Eva Castro, jefa del centro de asistencia, y Marcela Guillén, dependiente del organismo.
“El abuso sexual ha existido siempre, aunque antes el silencio familiar era mayor. Por lo general el abusador era alguien muy allegado a la víctima, un tío, un vecino o un familiar más directo”, repasaron las profesionales, quienes entre sus tareas brindan asistencia y contención a las abusadas y a sus familias desde el mismo momento en que se radica una denuncia.
“Ahora las personas se animan a denunciar con más frecuencia. Lo nuevo es que hoy son muy frecuentes las violaciones de chicas que caminan por la calle o esperan un micro y son sorprendidas por desconocidos”, esgrimieron las trabajadoras sociales.
Las profesionales consideraron que “habrá que hacer un análisis social de lo que está pasando. Hoy es más común que las chicas sean abordadas en la vía pública. Hay que trabajar en la prevención y enseñar cómo cuidarse. Los padres tienen que tener más atención a sus hijos”.
Salir a buscar a las víctimas
El centro de asistencia a víctimas existe desde 1995, cuatro años antes de que se creara el Ministerio de Seguridad. Hasta el año pasado el organismo trabajó solamente cuando las víctimas requerían sus servicios.
Pero actualmente los casos abordados desde que se radican las denuncias, ya sea a través de las fiscalías o del servicio de denuncias del Ministerio de Seguridad concentrado en el 911.
Claro que las víctimas y sus familias tienen que prestar su consentimiento para la intervención.
Tratamiento voluntario
“En algunos casos, las familias prefieren recurrir a tratamientos privados o directamente impiden el abordaje de la problemática por parte de profesionales”, admitieron las expertas del Ministerio de Seguridad.
De todos modos en la gran mayoría de las situaciones sí interviene el equipo estatal.
“Hay mujeres que solicitan la asesoría legal durante el proceso penal, eso apuntala la presencia de la víctima en la causa, lo que ayuda a la resolución. Este tema favorece al cierre de lo emocional”, consideraron las profesionales consultadas por este diario.
Particularidades
Entre los casos abordados en los últimos meses, solamente uno se produjo después de una fiesta en un boliche.
Son mucho más frecuentes los ataques al descender del colectivo o al transitar por una calle, como ocurrió con un hecho que trascendió el último fin de semana.
La creencia machista de que las víctimas provocan por su vestimenta o actitud no tiene asidero en la realidad.
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Sobre su recuperación
Casi imposible
“Creo que va a ser un proyecto muy difícil de llevar adelante. ¿Cómo hacerles tomar conciencia del mal si ellos están convencidos muchas veces de que lo que hicieron está bien?”.
Alfredo Crocco Psiquiatra del Cuerpo Médico forense
A favor de un plan
“Este programa apunta a falencias importantes, por lo general el agresor sexual es abandonado por su familia en cuanto a visitas y se encuentra en una situación de desamparo y vulnerabilidad cuando sale”.
Sebastián Sarmiento director
del penal
almafuerte
Polémica por los violadores
La rehabilitación de los violadores cruzó en una polémica al director del penal Almafuerte, Sebastián Sarmiento, y al psiquiatra del Cuerpo Médico Forense Alfredo Crocco. En el programa Los Vecinos, de radio Nihuil, el primero trazó las líneas de un plan de recuperación de abusadores, mientras el segundo advirtió de que la rehabilitación era prácticamente imposible.
“Es una iniciativa para tratar de disminuir el riesgo de la reincidencia de los agresores sexuales”, explicó el director de la cárcel, en la que están alojados cien internos condenados por delitos sexuales.
Según dijo, el programa se tomó de experiencias extranjeras, especialmente de Estados Unidos, y se adaptó a nuestro ordenamiento legal con un régimen progresivo que cuenta con tres etapas: “La primera es una orientación y una evaluación del interno. Comenzar a tratar de que asuma la responsabilidad, que es el factor más flojo que tiene el interno condenado ya que no acepta haber cometido el delito sino que usa argumentos como ‘me sedujo’ o que fue voluntario, aun cuando es evidente la violación”.
Añadió que “la segunda fase es más intensiva, con intervención directa del cuerpo de psicólogos de salud mental que hay en Almafuerte, que intentará transformar o modificar patrones de comportamiento y pensamiento”. Y completó: “La tercera etapa será la preparación para la libertad, que es el objetivo final del programa, donde participa la gente de trabajo social para prepararlo”.
Crocco contrarrestó algunas de las expectativas de Sarmiento. Sostuvo que “el perfil de los violadores es bastante complicado, detrás de un violador hay una persona antisocial y la mayoría de las veces no toman conciencia de lo que hicieron, no tienen culpa ni arrepentimiento”.
Desalentó las chances de buenos resultados para las dos primeras etapas al considerar que los violadores creen que lo que hicieron “está bien”.
Agregó que “hacerlos conscientes también va en contra de lo que es la persona antisocial. Tienen muy poca recuperación, son personalidades que no son permeables al cambio”.
Datos policiales
Fuentes de la Policía de Investigaciones informaron que en 3 meses hubo 40 violaciones.
Diez de esos casos se registraron en agosto, 17 fueron en julio y 13 en junio.
Del total, 19 sucedieron en la vía pública y 10 en domicilios particulares. En 11 hechos los autores resultaron familiares de las víctimas.
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Contención. Las trabajadoras sociales Marcela Guillén y Eva Castro, del organismo que atiende a las víctimas.
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