El apagón mediático es para silenciar la condena internacional al golpe cívico militar que llevaron adelante los opositores al presidente Manuel Zelaya, quien se encuentra en Nicaragua.
El juez que lo condenó dijo que la estafa que cometió era de tal perversidad que merecía una pena ejemplar. Le aplicó el máximo castigo para los 11 delitos por los que se declaró culpable.