Mendoza
Ciurca: “Para la gente, el que mata a las víctimas soy yo”
El ministro de Seguridad analizó con UNO
las reacciones de la comunidad cuando él se presenta donde ocurrió un hecho delictivo
04-06-2009
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Alejandro Gamero agamero@diariouno.net.ar
Tras 48 horas de adrenalina al límite, el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, reflexionó sobre el repudio vecinal que vivió en la Sexta Sección por el homicidio de Mirta Quinteros, del que él y sus funcionarios debieron huir desencajados, que además activó las alarmas del Gobierno en plena campaña electoral y que se compensó un día después con el esclarecimiento del hecho.
Ratificó que continuará con la práctica de ir a hablar con los vecinos, dijo que piensa ser ministro de Seguridad hasta el último día del gobierno de Celso Jaque (lleva un año y un mes en el cargo) y aunque admitió que los tiempos electorales potencian todo y “se está en manos de Dios”, no se siente presionado.
Mandarinazos, lechugazos y escupitajos de los vecinos y familiares de Mirta Quinteros fue lo que recibieron él y su equipo la noche del lunes en la esquina de Olascoaga y Lugones: ¿bronca, reclamo, rechazo a la política de seguridad, reproche a la promesa de bajar el delito en seis meses?
El ministro respondió: “Creo que son reacciones productos de la impotencia. No sé si es una factura a promesas electorales anteriores, no puedo hablar en nombre de nadie”.
Entonces dejó ver su vivencia personal: “Lo que sí sé es que cuando voy a esas reuniones los vecinos depositan todo sobre mí. En un momento soy yo el que maté. Soy el causante. Para ellos soy el que mató a la víctima”.
Incluso sostuvo el argumento con una experiencia personal: “Esa noche alguien me gritó: ‘Vos la mataste a mi tía’”.
El ministro dijo que no es la primera vez que le pasa desde que asumió el cargo. “Algunos te lo dicen, otros no”, pero lo calificó de “reacción natural resultado de la impotencia, del dolor genuino y de la vivencia personal de la comunidad”.
Sin embargo explicó que esta primera reacción de la gente se va diluyendo “porque luego viene el espacio del diálogo, de la reflexión con los afectados y ya hay otra actitud”.
Ratificó que seguirá yendo a hablar con los vecinos afectados por el delito aunque no lo reciban del mejor modo. “Esa es mi impronta, la impronta de mi gestión, ir y estar en el lugar; podría hacerlo desde un escritorio y por teléfono, pero no es mi estilo”.
Ciurca recalcó que le digan lo que le digan “no voy a dejar de ir ni tampoco voy a confrontar con ningún vecino víctima de la inseguridad. Nunca lo hice ni lo voy a hacer porque ante el dolor genuino estoy desarmado, ante el delito no”.
Violencia versus cantidad
Carlos Ciurca señaló que lo peor que trae en estos tiempos la inseguridad “es la violencia conque se delinque”, y argumentó que este factor licua cualquier descenso estadístico del delito.
El ministro analizó que “antes, hace algunos años, había más hechos delictivos pero con menos violencia. Ahora es distinto: hay mayor agresividad. Las diferencias entre conocidos que antes se arreglaban a los golpes ahora se disputan con más violencia y con armas”.
En ese tren de razonamiento concluyó: “Así tenemos que hoy es en vano discutir sobre la estadística del delito porque un hecho violento vale por cien”.
Ciurca agregó que “ya no hablo de homicidios, hablo de que una persona entra a robar y muele a martillazos a la víctima”. Es más, el ministro se preocupó en poner el tema de los asesinatos en lo que él considera su justo término: “El 90% de los homicidios son entre personas conocidas, ya sea ajuste de cuentas, riñas, violencia intrafamiliar, disputas personales. El resto son por hechos relacionados con robos y el delito común”.
Éxito conjunto
En cuanto al esclarecimiento del caso Quinteros, destacó “el trabajo coordinado y conjunto con la Justicia; ésa ha sido la clave para resolver este caso”. Al respecto señaló que “cuando llegó la hora de los allanamientos que necesitábamos pedir tuvimos al fiscal especial Daniel Carniello y al juez de Garantías Aníbal Crivelli, quienes estuvieron en persona ejecutando los procedimientos y permitieron muy buenos resultados”.
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Los riesgos de la inseguridad en tiempos electorales
El clima preelectoral que ya está en marcha y su relación con la inseguridad no fue esquivado por el ministro al ser consultado.
Para el funcionario de Seguridad “lo más delicado de los tiempos electorales previos a una votación es que todo lo que sucede se potencia”.
Y aunque manifestó que “no me siento presionado por esto, ni lo vivo como un problema”, admitió que “siempre estamos en manos de Dios” a la hora de que un caso de inseguridad resonante estalle en una previa electoral.
Carlos Ciurca remarcó que “para mí con elecciones o no es todo los días igual, porque este cargo demanda gestión permanente. No puedo estar pensando en eso. Desde que asumí, hace 1 año y 1 mes, el ministerio me ha ocupado 16 horas diarias y sólo me permitió almorzar en tres oportunidades con mi familia”.
Por otra parte rescató “la actitud de los legisladores, a quienes tengo que agradecer porque me aprobaron todas las leyes que he necesitado y porque incluso en este caso como el de Mirta Quinteros no vi que ninguno aprovechó el hecho para generar un debate sobre la inseguridad en plena época electoral”.
Del mismo modo descartó de plano que cualquier repudio vecinal sea producto de una movida generada desde sectores políticos. “Ni siquiera me cabe pensar que alguien pueda armar algo para sacar rédito de la muerte y el dolor”.
El sospechoso sigue prófugo
Anoche seguía sin novedad el paradero del asesino de Mirta Quinteros. No obstante, un gran operativo de control a pedido de la policía mendocina se desplegó en la provincia de San Juan, donde hasta se pidió documentos en la terminal. Mientras tanto los detectives también lo rastreaban en el interior mendocino.
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Al frente. Ciurca soportó el lunes a la noche la furia de vecinos de la Sexta Sección, que le tiraron hasta lechuga y frutas.
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