Escenario
Invasores o un libro para que lean los extraterrestres
El periodista, ufólogo y divulgador científico Alejandro Agostinelli trata en éste, su primer libro, 11 de los casos más resonantes sobre “visitas de seres de otros planetas”. Lo presentará hoy a las 20 en Los Dos Amigos.
31-05-2009
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Fernando Toledo fgtoledo@diariouno.net.ar
Invasores: historias reales de extraterrestres en la Argentina cumple con todo lo que promete en su título. No era para menos: Alejandro Agostinelli (Buenos Aires, 1963), su autor, es la persona más indicada para un libro de esta naturaleza. Porque fue ufólogo (investigador de objetos voladores no identificados), porque ha sido militante del escepticismo durante años, además de divulgador científico y, por si fuera poco, porque es periodista.
Se trata de 11 de los más resonantes casos de “visitas de seres de otros planetas” que han salpicado la historia argentina, entre ellos el de Peccinetti y Villegas, dos mendocinos que tuvieron sus fulgurantes segundos de fama en todo el país, y sacudieron la modorra de una provincia que supo acoger a ufólogos profesionales y predicadores de lo desconocido de lo más variopintos.
Pero, para Agostinelli, la idea de publicar su primer libro con el tema que lo ha acompañado desde su adolescencia no era desafío suficiente y, por eso, cuando su editor de Sudamericana le ofreció justamente escribir sobre lo que por un tiempo ya no quería escribir, igual dijo que sí. ¿Por qué? Porque se decidió a poner el foco no ya en el desmontaje de todo este cúmulo de historias reales (como tales) sobre hechos fantásticos (como tales también), sino en sus protagonistas, aquellos que habían protagonizado anécdotas de lo más increíbles: encuentros cercanos con extraterrestres, raptos, desapariciones, viajes temporales y hasta extracciones de sangre de parte de hematólogos alienígenas.
“Este trabajo está hecho desde el lugar de un periodista que busca reflejar a los protagonistas que vivieron estas historias”, reconoce Agostinelli. “Si se nota que soy escéptico, no era la intención”.
Si uno lo piensa, la toma de posición de Agostinelli es la más fascinante de todas. Porque permite embarcarse (quien lea el libro lo descubrirá por sí mismo) en un viaje por seres de lo más terrestres, pero que sin dudas, tal como lo sugiere Daniel Riera en el prólogo, fascinarían a hipotéticos extraterrestres que quisieran leer nuestra historia.
El caso de Mendoza (ver aparte) es ejemplar en este sentido, porque Agostinelli pudo hablar con sus dos animadores, los empleados del Casino Peccinetti y Villegas. Pero este último accedió a la entrevista tan sólo porque el autor de Invasores fue el primero que le propuso hablar de su vida después del “incidente”. “Eso es algo que se repite en todos los casos que traté, porque lo que en todo momento me importaba eran las personas”, repite el autor.
A la hora de reflexionar sobre los casos de supuestas “visitas alienígenas”, cuya recurrencia parece haber mermado en todo el mundo, Agostinelli dice que, si bien “a fines de los ’60 y durante los ’70 aparecen muchas historias, justo en el tiempo de la ‘conquista del espacio’, igual de tanto en tanto hay una revitalización con algunos focos, como fue en el ’95 con la ‘muñecopsia’ (se refiere la famosa y fraudulenta autopsia de un alien) o los ‘chupacabras’ más recientes”.
En todos estos “incidentes”, un papel nada secundario es el que juegan los medios de comunicación, responsables de “servirse” de esas locas historias al punto de que en algunos casos (como el que narra Agostinelli y en el que participó Víctor Sueiro) sin la actuación de los medios los relatos no habrían pasado de meras elucubraciones. “En la actualidad, los medios argentinos suelen mostrar estas historias como noticias de color”, reflexiona el periodista, quien ha trabajado en diversos medios nacionales, fue secretario de redacción de la revista Descubrir y actualmente escribe el blog Magia crítica, del diario Crítica de la Argentina. “Pero no inventan las historias los propios medios, sino que les dan lugar. Y si hay algo que tenga un mínimo de verosimilitud, se les da cierta difusión inofensiva; después se olvidan”. Aunque esa difusión “inofensiva” les da “de comer” a muchos, estas historias, como los horóscopos, “sólo refuerzan la creencia de quienes creen en eso sin evidencia”.
Invasores será presentado por el propio Agostinelli hoy a las 20 en el bar Los Dos Amigos (Santa Fe e Ituzaingó, Ciudad). Allí estarán presentes los periodistas locales Pablo Lozano y Miguel Títiro, y –“si se anima”– uno de los protagonistas del capítulo mendocino del libro.
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El caso mendocino
Con el título “Mensaje de Ganímedes”, Alejandro Agostinelli dedica uno de los mejores capítulos de Invasores al caso de los empleados del Casino de Mendoza Juan Carlos Peccinetti y Fernando Villegas, quienes en agosto de 1968 fueron supuestamente visitados por cinco humanoides, quienes tras descender en plena Sexta Sección de una nave, los paralizaron, les tomaron muestras de sangre, les mostraron en una pantalla circular y a colores (en tiempos de TV blanco y negro) las catástrofes que se avecinaran y, para completarla, grabaron extraños mensajes en una puerta del viejo auto de Villegas que se había detenido sin explicación.
El caso trascendió a todos porque, tras el supuesto incidente, Villegas y Peccinetti corrieron hacia el Liceo Militar, de allí fueron enviados (debido al susto que llevaba sobre todo el primero) al Lagomaggiore y de allí, remitidos a la comisaría. Participaron varios hombres cuyos nombres son aún conocidos: el abogado Ignacio Correa Llano, el juez Jorge Marzari Céspedes y el estudiante de letras Victorio Corradi. Correa Llano era por aquel entonces nada menos que presidente de un Centro de Investigaciones Espaciales local, colega de Corradi en esas lides. Si bien ya no se preocupa por esos temas, Corradi es aún, en palabras de Agostinelli, “el ufólogo mendocino por antonomasia”. Marzari Céspedes, en cambio, jugó el papel de escéptico y postuló, hasta cuando habló con Agostinelli en 1994, que todo era una broma para el inocente Villegas, broma que “se había ido de las manos” por el tremendo susto que se pegó el involucrado hasta trascender como hecho misterioso y alienígena.
El paso de la ufología al escepticismo
Agostinelli debuta con Invasores en un libro “que es una cosa seria”, pero su tarea de divulgador científico y de desenmascarador de “chantas” tiene larga data. Pero primero fue secretario general del Centro de Investigaciones Ufológicas. Comenzó como periodista a los 19 años en el diario La Voz. Escribió en Conocer y saber, Gente, Página/12 y La Prensa. Fue también productor del ciclo televisivo Secretos revelados (ATC) y secretario de redacción de la revista de divulgación científica Descubrir –con la que arremetió contra fraudes, pseudociencias y creencias varias– y de las revistas Hombre y NEO.
Así como fue ufólogo, como se ve, fue un gran militante escéptico. En esa tarea, fundó el portal de internet Dios!, en el que supo tratar enigmas, fraudes y hasta retratar a los más diversos “chantas” argentinos: videntes, religiosos, gurúes, astrólogos y grafólogos. Esa página le valió algunos enfrentamientos. Uno de ellos fue con Víctor Sueiro, con quien entabló una jugosa y picante polémica que todavía puede leerse en www.dios.com.ar.
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En Mendoza. El reconocido periodista vino a presentar su primer libro. Lo hará hoy a las 20 en Los Dos Amigos.
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