Para reactivar la demanda veraniega, algunos hoteleros mexicanos han lanzado importantes descuentos, ofertas de dos por uno, tres vacaciones gratuitas a cualquier cliente que se haya contagiado del virus en sus establecimientos. Sin embargo, Mendoza aún no recibió ninguna de estas ventajas.
El director general del grupo mexicano Plan, Luis Bosomos Creixell, advirtió esta semana a una agencia de noticias sobre la cancelación de las reservas que se había producido para viajar en agosto a México.
Sus cinco lujosas haciendas habilitadas como hoteles en la Península de Yucatán y dos establecimientos vacacionales en la costa del Pacífico están casi desolados, cuando en mayo y junio suelen tener una ocupación de entre 35porciento y 40porciento.
La situación del único hotel urbano del grupo, el W México City, orientado al turismo de negocios, no es mucho mejor, ya que después de que la ocupación bajara a 3porciento en los días inmediatamente posteriores a la detección del brote, en abril pasado, hoy se sitúa en 20porciento. Lo habitual es que supere 85porciento.
En la misma línea se pronunció el vicepresidente de la cadena española Sol Meliá, Sebastián Escarrer, al decir que estos meses son de temporada baja y los ingresos de sus once hoteles mexicanos representan apenas 1porciento del total.