Una seguidilla de atracos tuvieron por escenario esta Capital y el Gran Mendoza, donde los delincuentes se alzaron en algunos casos con suculentos botines.
El más grave ocurrió ayer a la mañana, alrededor de las 8.30, cuando un joven de 20 años fue víctima de un asalto para robarle un bolso en la intersección de la Costanera a la altura de la calle Córdoba, donde a esa hora hay mucho movimiento.
Sin embargo el ataque al joven, que se salvó por un milagro, pasó desapercibido para la policía.
La denuncia fue radicada en la Oficina Fiscal Nº 1 de Capital.
Otro asalto fue perpetrado cerca de las 13 por cuatro personas que ingresaron a Becares Náutica de calle Sarmiento y Acceso Sur. Aquí sorprendieron a su dueño, Agustín Becares (43), a quien le robaron $ 3.500 en efectivo y escaparon en un automóvil Corsa bordó.
Este vehículo fue hallado abandonado posteriormente en el interior del barrio Lihué.
También un cobrador de farmacia se las vio en figurillas a las 12.30 en la calle Pedernera y Carlos Paz, del barrio San Ignacio de Godoy Cruz. Fue cuando dos hombres se metieron en su Renault Clio y lo hicieron conducir por Pedernera hasta Candelaria. Allí lo hicieron parar y le exigieron que le dieran el dinero de la recaudación –el monto no fue dado a conocer– y escaparon corriendo dejándolo boquiabierto.
Pero quien perdió más dinero a manos de asaltantes fue la dueña de una vivienda del barrio Providencia, de Las Heras.
Cerca de las 14, Susana Jofré (47) sintió que llamaron a la puerta y fue a abrir. Al hacerlo, fue empujada por dos sujetos jóvenes, quienes le dieron vuelta toda la casa hasta dar con U$S3.500 que había guardado y que eran todos sus ahorros.
Los delincuentes salieron corriendo, subieron a una moto de pequeña cilindrada y escaparon. Pero no fueron muy lejos porque el rodado estaba tan destartalado que a las tres cuadras se plantó.
Ante este imprevisto, decidieron abandonarla y escapar a pie.
La desolada dueña de casa radicó la denuncia en la Oficina Fiscal Nº5 de Las Heras.
En otro episodio, el minimercado de la estación de Servicio de Rodríguez Peña e Independencia, de Godoy Cruz, fue el blanco favorito de los maleantes.
Cerca de las 16.30, ingresaron al local atendido por Mariano Bodilla (31) dos hombres que aparentaban ser clientes.
Pero eran dos asaltantes que sacaron a relucir sus armas y lo obligaron a que le diera el dinero que tenía en la caja registradora. Huyeron con la suma de $600 en una moto de gran cilindrada.