Fue al mediodía y los dos delincuentes se hicieron pasar por clientes. Tenían un dato concreto ya que el lugar atacado no tiene nada que indique que allí hay un estudio. Vaciaron la caja fuerte.
Fue en Villa Bastías. Las dos víctimas se enfrentaron porque una de ellas había alambrado un predio usado como cancha de fútbol. Uno recibió siete puñaladas.