“La pregunta que se me viene a la cabeza es ¿por qué Jaque y Ciurca no se van? Acá los únicos que están seguros son los delincuentes”. Así comenzó ayer el relato del robo a su casa en la Sexta Sección de Ciudad un anciano que sólo salió un momento en la mañana y cuando regresó le habían destrozado todo. El caso nunca fue informado oficialmente.
Salvador Martínez (80) y su esposa salieron de su casa en la calle Aristóbulo del Valle pasadas las 9. Iban a llevar a su hija al médico y el control los demoró hasta el mediodía. De regreso, cuando el hombre fue a guardar el auto descubrió el robo.
“Yo creo que nos han estado vigilando, nos vieron salir a todos y entraron tranquilos. Han destrozado una puerta y revolvieron todas las habitaciones buscando plata. Evidentemente sólo les interesaba eso, porque se llevaron $500 que hallaron en la billetera de mi esposa y algo de ropa”, contó el jubilado, que ya ha sufrido dos atracos en un año y medio.
Las víctimas están convencidas, por el hueco que usaron los maleantes para ingresar a la casa, que entre ellos había un “crío”, ya que una persona adulta no habría podido pasar por allí. Ese modus operandi ya es conocido en esa zona de la Sexta Sección, que según sus vecinos “está cada vez más insegura”. Es que de la misma manera robaron el domingo pasado en una casa ubicada a sólo una cuadra de la de Martínez.
En ese hecho a los delincuentes les fallaron los cálculos. También esperaron que se fuera el dueño de casa, pero cuando entraron se encontraron con que en la vivienda estaban las hijas del propietario. Al ver a los ladrones, las jóvenes salieron por las ventanas y pidieron ayuda.
“A mí no me cabe duda de que son los mismos. Todo el tiempo ves gente que pasa mirando las puertas y esa gente es la que les da los datos de cuánta gente vive y de los horarios que tenemos”, aseguró Martínez, quien no dejó pasar la oportunidad de acotar que “pasé más de una hora y media llamando a la policía y llegaron antes ustedes (por Diario UNO)”, concluyó.