Por segundo año consecutivo, las murgas de Mendoza “estilo uruguayo” se reunieron para despedir el año en un gran espectáculo que sirvió para que cada una mostrara sus habilidades de canto, percusión y baile sobre el escenario. El evento reunió a cerca de 800 personas, que se acercaron a disfrutar y a aplaudir a las siete murgas que actuaron en la vieja estación de trenes de Belgrano y Las Heras, de Ciudad.
El encuentro tuvo la misma premisa que el del año pasado, y que según Quique Öesch, uno de los organizadores del evento, “es mostrar el trabajo que se hace en las murgas desde el ’98”.
El espectáculo comenzó pasadas las 20 con la actuación de El Semillero, la murga dirigida por Öesch e integrada por niños y jóvenes. Después fue el turno de Pan Casero. Más tarde subió al escenario La Hechicera, una murga compuesta en su totalidad por mujeres, y El Remolino cerró la primera parte del show.
A medida que actuaban las diferentes murgas, el público se fue acercando para disfrutar del espectáculo.
En diálogo con Diario UNO, y durante un breve intervalo, Öesch contó los comienzos de este sueño. “Venimos trabajando desde el ’98 en todo esto. Primero formamos La Repicante”, relató. El artista continuó diciendo que “en esa primera murga se incorporaron por primera vez elementos del teatro, junto con música, percusión y canto”.
En el 2000, Öesch se fue y formó La Buena Moza, murga que dirigió hasta 2004. Después pasó a La Mascarada y más tarde llegó a integrar El Semillero.
El artista contó que la idea es acercar la murga a toda la comunidad. Y por eso aprovechó para invitar a los mendocinos que quieran participar de los ensayos abiertos que se realizan los martes y jueves en el Centro Cultural Ketek, que tendrán un receso en enero, pero que reanudarán sus actividades en febrero.
Después de un breve intervalo, y minutos más tarde de las 22.30, La Buena Moza fue la encargada de abrir la segunda entrega del evento. Siguieron La Mascarada y La Sanmartina, una murga mixta integrada por miembros de la comunidad del barrio San Martín, de Ciudad.