Se está produciendo un vaciamiento
en las escuelas. Esto empeora en las instituciones urbano-marginales”.
Alejandro Castro Santander, especialista en educación.
Arrojo
Un docente que quiere dejar de trabajar con alumnos es como un carpintero que no quiere volver a tocar una madera o un cantante que preferiría no entonar (ver página 3). Es el mayor contrasentido porque cuando una actividad es la que da la identidad a alguien es notable que se aspire a dejar el hacer. Es decir, un maestro es maestro porque tiene alumnos, su actividad es esencial a su ser.
De allí que nuestros gobernantes deben comprender que cuando el problema es tan grave no se soluciona simplemente con participación y con una Babel de opinadores. Sobre todo porque cuando se entra en la lógica de la audiencia pública, del llamado “pacto educativo”, por el cual se pretende consultar a Dios y María Santísima, hay que saber que eso sólo servirá para que cada grupo exprese sus intereses sin que haya nadie que se ocupe del interés común. ¿Cuál es ese interés común? Que el sistema educativo no da más y en vez de poner al frente de él a quien pueda avanzar en una política de mano férrea, con ideas claras, se pretende llamar a una gran consulta, que como toda indagación masiva para un tema de este tipo contribuirá sólo con confusión. E, inevitablemente, se transformará en la caja de resonancia de los problemas individuales y sectoriales, pero no en el ámbito de resolución de la problemática común. Siempre sucede.
Imagine el lector a Sarmiento consultando con la comunidad educativa, con los padres, con los alumnos, con los celadores, con los directivos, con los distintos sectores para llevar adelante sus planes. La consulta masiva esconde la ignorancia de saber qué hacer. Ya lo decía el general Perón: cuando no se quiera que algo avance hay que crear una comisión. A eso se podría agregar que cuando no se sabe qué hacer se hace una consulta amplia.
La educación está en una encrucijada tremenda. Que una gran cantidad de docentes no quiera estar en el aula es una luz roja que denuncia el desastre que es el sistema por dentro, la disolución que aloja en sus entrañas. No se puede corregir eso consultando, sino actuando. Eso sí, para actuar hay que saber qué hacer. No se trata de temas coyunturales o formales, sino problemas de fondo que requieren pericia, inteligencia y arrojo.
Hace 10 Años
La figura del momento El volante de River Plate oscar ahumada criticó duramente a la hinchada de su equipo. El mediocampista enfatizó que los simpatizantes “millonarios” dejaron de alentar cuando San Lorenzo se puso 2 a 1 en el encuentro que le significó al elenco riverplatense una humillante eliminación en los octavos de final de la Copa Libertadores. “Una vez en la cancha de Boca estábamos ganando 2 a 0 y
la hinchada de ellos se nos caía encima...”, disparó Ahumada.
Marcelino quiere que gane el Expreso
El ex director de OSEP Marcelino Iglesias también es futbolero. Consultado sobre el clásico entre Leprosos y tombinos, que se jugará el sábado en el Gargantini, el ex funcionario no escondió su fanatismo: adelantó sin dudar que gana el Expreso.
¿Oiga, oficial, no me ayuda a empujar?
Esa fue la frase que debió emitir un policía de Maipú que el domingo acudió al domicilio en donde dos ancianos habían muerto en un pacto suicida. El efectivo hizo las medidas que correspondían y una vez terminado su trabajo se dispuso a llevar a la ayudante fiscal hasta su oficina. Sin embargo, pese a que lo intentó varias veces, el auto nunca arrancó, aunque lo pecharon varios uniformados.
El ministro extraña la tranquila banca
El ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, fue a la Legislatura hace unos días a la presentación de un nuevo servicio penitenciario. Al reencontrarse con una de las empleadas del lugar, soltó una frase sin filtro, acompañada de un suspiro: “Ah… cómo extraño todo esto”. Sin embargo, aclaró que está feliz con su puesto.
Olores insoportables en la Fiscalía Especial
Llegar a la Mesa de Entradas de la Unidad Fiscal Especial es descubrir puñados de palitos de incienso quemándose toda la mañana. La razón de tamaña práctica no es religiosa sino más bien olorosa. Es que olores nauseabundos se apoderan de las nuevas oficinas, en el Palacio Policial. A tal punto que la gente hace el trámite y espera afuera.
Natalia no deja de cosechar suspiros
Pasa la Fiesta Nacional de la Vendimia y muchos mendocinos se olvidan de las reinas departamentales porque desaparecen de la escena pública y dejan de salir en los medios. Una excepción se ha dado con la soberana de Tunuyán, Natalia Muzaber, una morocha que arrasó con más de la mitad de los votos en la elección departamental. A la joven tunuyanina, de 21 años, se la ve diariamente en los carteles que llevan los colectivos para la publicidad. Al parecer, algunos aún tienen su corazoncito guardado para Natalia I.