La crisis del estamento público
Señor director:
Decía Smiles que si colocamos a un filósofo dotado de más noble inteligencia entre cotidianas angustias, inmoralidades y bajezas, veréis que insensiblemente se embrutece. Qué realidad tan cierta y tan actual que nos toca admirar con nuestras instituciones públicas.
Una pequeña brecha de esperanza nos queda aún a sabiendas que estamos inmersos en un pueblo conflictivo, que nada le satisface y que todo lo critica.
El sistema político actual ha copado nuestros hogares. Ya nadie escapa a una charla que no tenga tinte político, ya no existe la siesta en Mendoza. Estaremos ingresando en una crisis cultural o tal vez a un sistema viciado de poderes y ambiciones desmedidas. Este modelo de globalización se está destruyendo a sí mismo, empezando por la insoluble crisis financiera que a nivel mundial se ha pasado de revoluciones. Esto está afectando a Mendoza, a la Argentina en su conjunto y por ende, a su sistema cultural.
Tenemos que reflexionar, parar el motor, pues es muy grande el avance y la evolución. Estamos repitiendo encrucijadas y crisis similares a las vividas en los años ’30. Se están reproduciendo ciertos patrones históricos y políticos, entonces es hora de razonar. Pero algunos escuchan el ruido lejano del porvenir con las orejas del pasado.
Me preocupa seriamente esta batalla que libran nuestras instituciones, que si bien están viciadas de poder y ambiciones desmedidas, no las dejan apoyar los pies ni un segundo en la tierra. Independientemente de quién ocupe los puestos formales del poder político, social, religioso, etcétera, el poder real a través del tiempo siempre lo detenta una compacta y poderosa elite coordinadora de los máximos dirigentes y representantes de empresas, finanzas, Gobierno, universidades, etcétera.
Mendoza tiene que aceptar que puede mejorar sus instituciones públicas con gente virtuosa y no tan importante o renombrada. Existe un semillero de bondades con experiencia y sabiduría, guardadas en el olvido y que tienen miedo de participar.
Esopo decía que cada individuos lleva dos alforjas, una delante en la que van los defectos ajenos, para poder verlos con facilidad, y otra a la espalda en la que van los propios, de suerte que de ningún modo pudiéramos verlos. Cuando entendamos que nuestras instituciones están ingresando en un círculo vicioso del cual será muy difícil escapar, será tarde y lo más triste es que la institución seguirá existiendo como tal, pero sus hombres cada vez se consumen los unos a los otros.
No busquemos la perfección del Estado, porque no existe, no nos olvidemos que el éxito parcial no deja ver la realidad. Dignifiquemos al menos las palabras del general José de San Martín cuando decía que los argentinos no somos empanadas que se comen con sólo abrir la boca.
Francisco Javier
Cordón Grimsditch
DNI 20.112.311
Instructor nacional de andinismo y empleado público
De eso no se habla
Señor director:
A través de este medio deseo dirigirme al señor gobernador Celso Jaque.
Me dirijo a él como ciudadano y digo ciudadano porque he trabajado desde los doce años, ahora como jubilado sigo pagando mis impuestos y contribuyendo con la ley como lo hice toda la vida, le pido que realice una obra de vital importancia para muchos mendocinos, ya que son innumerables los que piensan como yo.
Me refiero a la construcción de hornos crematorios. Ya que el anterior gobierno no pudo concretarlo, ¿no cree urgente hacerlo usted? ¿No se siente avergonzado de que una provincia como Mendoza tenga que mandar sus muertos a Río Cuarto para que sean incinerados, sumando así gastos y más dolor a los familiares que han perdido un ser querido?
¿Son tan grandes los intereses económicos en juego? Quiero creer que el gobernador no lo permitiría. Además, existen rumores de que los terrenos necesarios han sido donados para tal fin. No pido una obra faraónica, solamente dos hornos que no insumirán más que el combustible destinado a la gran cantidad de vehículos policiales, según el gobernador, para nuestra seguridad.
Estoy convencido de que el delito se combate con educación: escuelas obligatorias y erradicando la pobreza. Los delincuentes están jugados, saben que nunca podrán acceder al selecto grupo de los que no pasan privaciones.
Le deseo al señor Jaque éxito en su gestión.
Luis Humberto Ongay
LE 6.895.238
Chávez y el modelo kirchnerista de país
Señor director:
Para acallar las protestas la actual mandataria no ha dudado en organizar a grupos de choque para provocar violencia en las calles. Este modelo es similar al utilizado por el presidente ejemplo de los Kirchner, Hugo Chávez.
Pero eso no es todo, un amplio sector anteriormente identificado con los Kirchner, que incluye a ex colaboradores y gestores de su acceso al poder, han comenzado a alejarse del entorno presidencial, al observar el ominoso giro totalitario que ha adoptado el régimen. Y qué decir del ciudadano de a pie, que no llega a entender por qué un país con envidiables recursos naturales no supera sus graves problemas de exclusión social y en el que cada día aumenta la escasez de productos básicos.
El bolivarianismo de Chávez al igual que el transversalismo de los Kirchner es, pues, una estafa. La crisis interna y el desorden enfrentan a venezolanos contra venezolanos y ahora en Argentina se pretende emular al mismo modelo. Y confrontada y dividida como se pretende que esté, Argentina camina peligrosamente hacia la consolidación de un proyecto caudillista. Es decir, en un sistema político trasnochado, que desconoce qué es la democracia, la tolerancia, el pluralismo y la libertad. Para colmo de males utiliza un discurso pseudoprogresista que es opacado en los hechos, ya que los seguidores del modelo kirchnerista no dudan en recurrir a métodos o a mano de obra de la peor dictadura que recuerde nuestro país, como es el caso de nuestro gobernador, que para dar solución a sus inconvenientes recurre a hombres de dudosa conciencia democrática como Juan Carlos Aguinaga y Carlos Rico.
Indudablemente, Chávez ha logrado importar su dictatorial modelo al resto de la región latinoamericana. Argentina ya comienza a sentir lo que significa.
Mario Raúl Soria
DNI 24.067.224