Mendoza
Lunes 22 de Octubre de 2007  
 Estado del tiempo
BUSCAR
Buscador avanzado

Aumentar tamaño Reducir tamaño Enviar por mail Imprimir nota
Ovación
Mañana violenta en Las Heras
Huracán-Gutiérrez, que se jugó con público local, terminó 0 a 0 con aburrimiento. Hubo hinchas visitantes “infiltrados”, uno mostró una camiseta celeste y una vez finalizado el partido fue agredido Mauricio Scaravilli.

Daniel Ferrari
dferrari@diariouno.net.ar

“La casa se reserva el derecho de admisión” podría haber dicho un cartel colgado en la puerta del estadio General San Martín, porque el partido se jugó sólo con público local. Y Lavorante y Andrada tomaron la misma iniciativa y colgaron el cartel en sus respectivos arcos. Por eso, la pelota no fue admitida para que traspasara la línea de sentencia y el empate en cero se hizo realidad entre Huracán Las Heras y Gutiérrez.

Los controles sólo dejaron ingresar a quienes estaban identificados con los colores de Huracán. Y también ingresó un señor de remera roja, otro calvo con lentes espejados y alguien que permanentemente se comunicaba por su celular (dirigentes de Gutiérrez).

Hasta ahí todo bien. Pero antes del pitazo inicial de Espinoza, el hombre de remera roja se despojó de la misma para lucir una camiseta que lo identificaba con Gutiérrez, lo que generó violencia. Esto derivó en la reacción inmediata de los hinchas, que al descubrir el hecho increparon al pequeño grupo con insultos y toda clase de amenazas. A pesar de estar protegidos por dos agentes de seguridad y dirigentes de Huracán, los locales intentaron vulnerar la seguridad para hacer justicia por sus propios medios. Así, la policía colocó un grupo de hombres para proteger a los “infiltrados”. Con buen acierto, el hincha encubierto se volvió a colocar su prenda roja y se refugió en los camarines.

En la cancha, el tiro libre de Marcolini que pegó en el palo fue lo más rescatable del primer tiempo. En el entretiempo, los hinchas “exigieron” la expulsión del grupo celeste de la cancha. Pedido concedido.

En la segunda mitad, el remate de Cerino de media distancia se fue cerca. Y cinco más tarde, Andrada retuvo en dos tiempos. Nada más de fútbol y mucho más de violencia. Los noventa minutos de fútbol habían concluido. La violencia jugaba tiempo adicional.

Finalizado el partido, cuando los jugadores de Gutiérrez se dirigían al vestuario, apareció el autor material de los hechos. Un inadaptado tiró una piedra que impactó en la cabeza de Scaravilli produciéndole un corte en el cuero cabelludo. El “3” celeste tuvo que ser asistido por los médicos.

Una vez en el vestuario visitante, desde la calle los hinchas de Huracán arrojaron tierra hacia adentro. La violencia no respetó el derecho de admisión.



“Le hacen mal al deporte”

Una vez que el plantel de Gutiérrez intentó ingresar al vestuario visitante, no pudo hacerlo porque hinchas celestes desde la calle tiraban tierra. Por eso, tras cerrar las puertas del vestuario y con los jugadores sacando sus pertenencias para cambiarse fuera del mismo, Sergio Scivoletto habló con la prensa: “El clima está muy tenso. Esto (por los hechos violentos) era medio predecible”, comenzó diciendo el DT celeste.

Y agregó: “Estas cosas le hacen mal al deporte. Esto es fútbol. No puede ser que vengamos a disputar un partido y estemos arriesgando nuestra integridad física. Mirá lo que le pasó a Scaravilli, es inadmisible”.

“Nosotros no tomamos participación en los hechos de violencia que pasaron en la cancha de Gutiérrez. Por eso no nos merecemos la agresión”, agregó.

“La Liga tendría que tomar medidas por estos hechos”, finalizó el DT.


¡Hubieras entrado vos!

En la foto, se ve a Sergio Scivoletto, el director técnico de Gutiérrez Sport Club, devolviendo un balón al campo de juego. La verdad, el juego en la cancha dejó mucho que desear y esta fue una de las pocas “jugadas” rescatables.



¡Ehhhh! Daniel Quevedo se queja de una falta del gutierrino Miguel Fernández. Huracán y Gutiérrez fue 0 a 0.



Institucional | Staff | Receptorías | Cómo Anunciar | Negocios Digitales | Contactos

© 2005 UNO MENDOZA | Todos los derechos reservados | Mendoza - República Argentina