BANGKOK– Unos 10.000 monjes budistas se manifestaron ayer en varias ciudades birmanas de forma pacífica para exigirle disculpas al gobierno por la agresión a varios bonzos a principios de mes y unos 1.000 lograron concentrarse frente a la embajada de China, el principal aliado de la Junta Militar.
Según indicó un monje al diario digital Irrawaddy, los bonzos se pararon intencionalmente frente a la delegación diplomática china, sin realizar demandas ante el edificio, aunque sí dedicaron un cántico “de amor y bondad”.
Las marchas en la sexta jornada de manifestaciones de los monjes budistas birmanos comenzaron con una concentración de unos dos mil religiosos frente a la pagoda de Eintawyar, en la ciudad de Mandalay (centro), según el mismo diario digital.
A la manifestación se unieron posteriormente miles de bonzos y monjes procedentes de otras pagodas, con incidentes similares en la antigua capital, Rangún.
La protesta sucedió luego de la concentración el viernes de unos 3.000 monjes en la vieja capital birmana.
Los monjes iniciaron sus protestas ante la negativa del gobierno de ofrecer una disculpa pública por los maltratos sufridos el pasado 5 por los bonzos del monasterio de Pakokku a manos de los agentes antidisturbios, durante una manifestación pacífica
Un día después de aquellos sucesos, el gobierno les autorizó a los cuerpos de seguridad el uso de armas de fuego para disolver las manifestaciones, que desde hace más de un mes suceden en distintas partes del país y que comenzaron a raíz de la subida del precio de los combustibles.
Más de un centenar de personas han sido detenidas por la Policía y el Ejército desde que comenzaron en agosto las protestas –a causa del alza en el precio de los combustibles–, organizadas por la Liga Nacional Democrática (LND) y la Generación de Estudiantes del ’88, grupo fundado en honor del levantamiento estudiantil de 1988.
En Birmania no se celebran elecciones legislativas desde 1990, cuando Suu Kyi, al frente de la LND, consiguió una victoria abrumadora, resultado que nunca ha acatado la Junta Militar.
Naciones Unidas manifestó en un comunicado que la situación en Birmania amenaza la seguridad del resto de los países del sudeste de Asia.