Policiales
Exclusivo club de Maipú fue asaltado por 15 ladrones
Fue otra vez en el Tapiz, de Maipú, donde funciona un restorán y un hotel entre las viñas. Aquí resultaron víctimas unas 30 personas, entre ellas visitantes extranjeros, un fiscal y un bodeguero.
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Catherina Gibilaro cgibilaro@diariouno.net.ar
El segundo asalto a mano armada al famoso Club Tapiz, de Maipú, fue uno de los más grandes que registra la historia delictiva de la provincia, ya que en él participaron unos 15 delincuentes.
Entre las 30 víctimas se hallaban tres extranjeros, un magistrado y un conocido bodeguero. Se llevaron dos autos, documentos, dinero, celulares, cámara de fotos , computadora, y otros objetos de valor cuyo monto no fue dado a conocer
El violento ataque comenzó alrededor de las 0.25 de ayer en el exclusivo club ubicado sobre la ruta 60, donde además del restorán Terruño funciona un hostel.Aquí al momento de ocurrir el hecho se hallaban alojados tres extranjeros. Entre ellos una periodista canadiense junto con un reportero gráfico (ver aparte).
Los delincuentes llegaron por el camino de tierra que lleva al ingreso del restorán, donde hay una barrera, y en la casilla, apostado, un guardia de seguridad.
Esto no preocupó a los maleantes, que circulaban en tres vehículos y llegaron hasta la barrera.
El guardia salió a su encuentro pero al llegar al primer auto fue encañonado en el acto y golpeado. La barrera finalmente fue levantada por uno de los delincuentes. Así llegaron hasta el restorán.
En la puerta de ingreso observaron a una pareja que se iba en un Gol y fue sorprendida a punta de pistola. Los hicieron bajar y junto al guardia los llevaron en un primer momento hacia la cocina, luego al restorán.
Los sorprendidos comensales quedaron estupefactos al verse apuntados por varias armas al mismo tiempo. Algunos de los delincuentes tenían el rostro semicubierto mientras que otros “operaban” a cara descubierta. Sólo uno de ellos utilizaba pasamontañas, según reveló a UNO una de las víctimas.
La advertencia de los asaltantes fue que se tiraran todos al piso y que nadie se moviera. Así es como algunos de ellos revisaron uno a uno a los aterrorizados clientes, entre los que que encontraba el fiscal de Cámara Fernando Guzzo. Este magistrado cobró notoriedad cuando la semana pasada logró que condenaran a Diego Arduino a 16 años de cárcel por el crimen de Alejo Hunau.
Situación bajo control
Sin demasiado apuro y mofándose de las filmadoras que hay en el lugar, los delincuentes decidieron separarse en dos grupos. Uno fue el encargado de sacarles a las víctimas alhajas, documentos, celulares y billeteras, mientras que otro, sigilosamente fue hacia el hostel donde estaba alojados turistas de diversas nacionalidades: canadienses, alemanes e ingleses.Allí el botín fue mayor. Se hicieron de dinero en efectivo, valijas, cámaras fotográficas, documentos, una laptop y también alhajas. A medida que iba embolsando los elementos obligaban a las víctimas a trasladarse hasta el restorán donde estaban tirados en el piso todos los comensales.
Según comentó ayer uno de los asaltados, “la mayoría de los asaltantes estaban tranquilos, con excepción de uno que estaba sacado”. Y agregó: “Yo ni atinaba a mirarlos. Estábamos todos boca abajo. No sé qué tipo de armas tenían, no estaba para ver eso. Lo que sí escuché decir es que ‘no les hagan nada a las mujeres’ y ‘no va a pasar nada’”.
Todo pasó en tan sólo 25 minutos “pero me parecieron una eternidad”, confesó la esposa del hombre, quien pidió mantener en reserva su identidad.
Hallaron los autos robados
Los maleantes que escaparon llevándose un Gol y un Corsa decidieron deshacerse de ellos horas después.Ambos vehículos fueron hallados alrededor de las 4 de la madrugada a pocas cuadras uno del otro, en el barrio Paulo VI, en Godoy Cruz.Ayer en la Oficina Fiscal 10 de Maipú el ir y venir de víctimas para denunciar era incesante y la tarea del ayudante fiscal Santiago Barroso, la fiscal Claudia Ríos y los auxiliares fue febril. No hay detenidos.
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“No pensé en la inseguridad“
“Hide” –escondete, en inglés–, fue la palabra que escuchó la periodista canadiense Christie Pashby (34) antes de verse apuntada por dos delincuentes. Y quien le advertía el peligro era su compañero, el fotógrafo Maxi Schoffel. Ella trabaja como freelance, esta vez para una revista sobre turismo de vinos de alto nivel para extranjeros.
Ayer en la oficina fiscal de Maipú donde radicaba la denuncia, subrayó que “nunca pensé en la inseguridad en Mendoza aunque sé que la Argentina tiene este tipo de problemas. Lo sabe todo el mundo. Yo estuve en muchos países –Colombia, México, Ecuador Bolivia, entre otros– pero nunca me robaron en un hotel de 5 estrellas. Estoy preocupada y desilusionada”.
Los periodistas fueron sorprendidos cuando estaban en la habitación. Les llevaron pasaportes, agendas, una Cannon Digital Reflex, dinero, joyas y una laptop.
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Ataque. Los maleantes se dividieron en grupos para perpetrar el golpe mayúsculo. Llevaban armas de guerra y con ellas los hicieron poner a todos boca abajo.
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Víctimas. La periodista canadiense Christie Pashby y el fotógrafo Maxi Schoffel.
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