Un grupo de 50 personas bloqueó ayer los ingresos del Mercado Concentración de Godoy Cruz y por casi dos horas unos 700 clientes, en su mayoría verduleros y productores, no pudieron salir del predio. El reclamo era por la reincorporación de un empleado despedido la semana pasada. Se trata de un vigilador que perdió su puesto por reducción de personal, informaron desde la empresa.
Los manifestantes, del Sindicato de Trabajadores del Hielo, llegaron cerca de las 6.30 en varias camionetas, de donde descargaron cubiertas sobre el acceso principal de calle Independencia, relató Omar Carrasco, el presidente de la feria.
Allí prendieron fuego y evitaron la circulación de vehículos. Frente a esta situación, las autoridades abrieron la entrada por el Puerto Seco que también quedó inhabilitada a los pocos minutos por los peticionantes.
Como alternativa, la administración decidió recurrir a una tercera apertura por calle Cubillos. Pero tampoco fue posible el tránsito por este lugar.
A esa altura, el clima era bastante tenso y se caldeó aún más cuando a un cliente le arrojaron un neumático con fuego debajo de su camioneta, que terminó parcialmente quemada. Sin embargo, no hubo víctimas por este incidente.
También arrojaron piedras y amenazaron con armas a los directivos del mercado godoicruceño, entre ellos al contador Roberto Cavallaro, a quien le dijeron “que si pasaba algo iba a pagarlo con su vida”, comentó Carrasco luego de realizar la denuncia en la Comisaría Séptima.
El directivo indicó que observó a un hombre con un arma en la cintura y que escuchó varios disparos.
El crítico panorama obligó a habilitar una salida de emergencia del lado norte de los galpones.
Desde ese punto, los clientes intentaron cruzar las vías aunque muy pocos lo lograron porque la manifestación se trasladó hasta ese sitio.
En ese momento, intervino la Policía y se detuvo a ocho personas: seis por privación ilegítima de la libertad y dos por averiguación de antecedentes.
Desde la CGT local dieron su versión de los hechos y afirmaron que miembros de la comisión directiva del Sindicato del Hielo acudieron además al mercado para verificar al personal de las distintas empresas y las condiciones de los cientos de changarines. “La inspección se desarrollaba con tranquilidad hasta que algunos changarines fueron enviados por los patrones para provocar a los compañeros sindicales primero con insultos y luego con pedradas. Incluso hubo amenazas de muerte”, manifestaron.
Asimismo criticaron el accionar de la policía y la acusaron “de atacar con balas de gomas a los dirigentes gremiales”.