Mendoza
Lunes 7 de Mayo de 2007  
 Estado del tiempo
BUSCAR
Buscador avanzado

Aumentar tamaño Reducir tamaño Enviar por mail Imprimir nota
Mendoza
Funcionan 4 albergues estatales de universitarios con 270 camas
Son de la UNCuyo, de la Universidad Tecnológica y de los municipios de Tupungato y Malargüe. Hoy hospedan a 165 jóvenes, pero pronto se cubrirán las vacantes. La demanda es muy elevada.

Ariel Sevilla
asevilla@diariouno.net.ar

Para que alguien del Valle de Uco pueda alquilar un departamento, comer y movilizarse mientras estudia en una universidad de Ciudad necesita unos $800 por mes, según una evaluación hecha por la Municipalidad de Tupungato. Ante esto, esa Comuna acaba de inaugurar en pleno centro de Mendoza su propia residencia con capacidad para 60 alumnos.

Se suma a las otras tres alternativas similares que se encuentran en Capital y dependen de entes estatales: las residencias universitarias de Cuyo (de la UNCuyo), de la UTN y de la Municipalidad de Malargüe. Estas brindan alojamiento, en ciertos casos por medio de becas totales y en otros por un módico alquiler mensual, a estudiantes de bajos recursos económicos que viven en los departamentos alejados del Gran Mendoza.
A la par, existe una pequeña oferta del mismo tenor pero en manos de privados o instituciones no gubernamentales. La modalidad es más parecida a la de un hotel o una pensión. Ahí, el costo mensual por el alquiler de un cuarto puede alcanzar los $700, tal como sucede con la Residencia Los Portones, exclusiva para varones y vinculada con el Opus Dei.

En conjunto, los cuatro establecimientos que dependen de organismos oficiales tienen capacidad para más de 270 jóvenes de ambos sexos. Pero hoy albergan a unos 165. Se espera que esos espacios se cubran pronto, cuando la residencia de Tupungato funcione a full y la de la UTN habilite en 15 días la tercera de sus torres destinadas a ese fin.
Pero la demanda de albergue es muy superior y se satisface sólo cuando se produce alguna vacante porque el estudiante abandona o termina la carrera, no se le renueva el contrato o es expulsado por cometer alguna falta, o tiene la posibilidad de alquilar su propio departamento.

De hecho, en la RUC ingresan por año unos cinco alumnos, estimó su coordinadora, Viviana Cobarrubias. Y la iniciativa de Tupungato, que abrió el martes, tiene 16 varones y 11 mujeres en su primera semana (y se esperaba que ingresaran otros seis inquilinos), dijo Bety Moreno, titular de Gestión y Planificación comunal.

Si bien estas residencias brindan una mayor accesibilidad a los estudios, también tienen una cierta restricción. La RUC es sólo para beneficiados por los programas Comunidad Huarpe, Escuela Albergue, Discapacidad, y las becas de Alojamiento y de Ingreso y Permanencia Universitaria, que no pagan por el alojamiento.

La de la UTN es prioritariamente para alumnos regulares de esa institución, por lo que también da lugar a jóvenes de otras provincias, que mensualmente abonan $120, sostuvo Clarisa Israel, secretaria de Asuntos Estudiantiles de esa casa de estudios.

La de Malargüe es exclusiva para universitarios oriundos de ese departamento, que tampoco pagan porque son parte del programa municipal Allá Vamos, que prevé que los estudiantes regresen a su terruño para ejercer ahí sus profesiones, apuntó la coordinadora Silvina Diblasi. Destacó que al terminar el año, los beneficiarios deben devolver 60 horas de contraprestación en su lugar de origen y al terminar la carrera una misión similar pero durante un año.
Y la de Tupungato también es para gente de esa zona, pero con la diferencia de que mensualmente tienen que abonar $100. Moreno recalcó que la residencia forma parte de un programa más amplio de educación universitaria en el departamento y que es “temporal”, hasta que ahí se instalen carreras de grado.



Registro de albergues

El Instituto de la Juventud, que depende del Ministerio de Gobierno, tiene en vigencia el Registro de Albergues Estudiantiles. Es una base de datos que prevé brindar información sobre diversas alternativas de alojamiento en el Gran Mendoza a los estudiantes universitarios que necesiten albergue.

La propuesta, que se lanzó en 2002, tuvo en sus primeros tiempos un importante número de ofertantes de casas, departamentos, pensiones y piezas para ese público. Sin embargo, la oferta fue decayendo y este año fueron apenas cuatro las personas que integraron el registro, comentó Roberto Aguilera, encargado de la Casa de la Juventud.

“La demanda es muy importante, sobre todo de alumnos extranjeros, de los departamentos del interior y de las provincias cercanas que aspiran a cursar en la UNCuyo y algunas de las privadas”, comentó Aguilera. “El servicio se conoce, pero no hay información para brindar”, añadió.

Los interesados en integrar el registro pueden comunicarse al 0261-4297945 o 4297941, o por mail a: juventud@mendoza.gov.ar
Deben informar características del lugar, ubicación, un contacto, referencias de las comodidades y los colectivos que recorren la zona.


El ingreso depende de un diagnóstico socioeconómico

Aunque las residencias que dependen de las universidades estatales y de las municipalidades no tienen relación alguna y poseen sus propias particularidades, las hermanan algunos rasgos comunes.

El ingreso depende de un diagnóstico socioeconómico de los alumnos y su ámbito familiar; se prioriza a los aspirantes con menos recursos y siempre que residan lejos del Gran Mendoza. En tanto, la permanencia está sujeta al rendimiento académico de cada residente, exigencia que varía según el albergue: los medidores pueden ser la regularidad o un porcentaje de materias aprobadas por año, para lo cual cada organismo realiza un control periódico.

Los aspirantes tienen que presentar su pedido de ingreso en febrero, pero también se pueden producir vacantes en cualquier otro momento del año.

Todas las casas son mixtas, pero hay departamentos (como en las residencias de la UNCuyo, la UTN y la Comuna de Malargüe) o habitaciones (en la de Tupungato) para grupos de varones y de mujeres.

Salvo el de Tupungato, que se asemeja a una pensión, los albergues tienen la modalidad de un condominio. Los estudiantes tienen total independencia y libertad de movimiento, pero se imponen un régimen de convivencia y un reglamento. Por ejemplo, los alumnos tienen llave propia del establecimiento y de sus habitaciones, existen horarios topes de llegada, hay prohibiciones de fiestas, alcohol y alojamiento de ajenos al lugar. Por eso los residentes son susceptibles de sanciones o expulsión.

Los coordinadores de las residencias suelen oficiar de mediadores cuando surgen problemas de convivencia, que generalmente tienen que ver con los ruidos molestos. Y en los casos de las residencias de Malargüe y Tupungato existe apoyo psicológico para los jóvenes, siempre susceptibles a sufrir las consecuencias del desarraigo.

Todos los albergues están amoblados con lo básico: camas, sillas, mesas, roperos. Pero se pueden sumar los muebles que se necesiten y no haya, como heladera. Cada estudiante debe llevar sus propios blanco y bazar, encargarse de preparar su comida, limpiar las habitaciones y lavarse la ropa.



Cucheta. En la residencia de la UNCuyo conviven dos alumnos por cuarto.

Géneros. Tupungato tiene en Ciudad una casa para chicas y otra para varones.



Institucional | Staff | Receptorías | Cómo Anunciar | Negocios Digitales | Contactos

© 2005 UNO MENDOZA | Todos los derechos reservados | Mendoza - República Argentina