Mendoza
La piedra produjo daños de entre 80 y 100% en viñedos de Junín
La zona más afectada fue Los Barriales. Productores remarcaron que nunca había granizado en abril
y que temen perder toda la cosecha. Unas 70 familias fueron asistidas por problemas en sus casas.
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Javier Polvani jpolvani@diariouno.net.ar
JUNÍN– “Gracias a la cantidad de hojas que tenía el parral algunos racimos se pueden haber salvado de la piedra pero con la humedad que hay no voy a cosechar prácticamente nada”. Raúl Adaro, propietario de una pequeña finca en el distrito Rodríguez Peña, de este departamento, evaluó así las consecuencias del temporal que se registró el miércoles en la tarde en esta parte de la provincia.
Como muchos productores pequeños, Adaro ya está pensando cómo va a pasar el año sin cosecha para vender. “Hay que comer y seguir trabajando la finca para que no se venga abajo”, remarcó el productor, quien además de un parralito tiene unas pocas plantas de ciruela, también dañadas por el granizo.
Si bien el anegamiento de algunas calles secundarias y de la mayoría de los callejones de las fincas impidió hacer una evaluación precisa del daño general causado por la tormenta, los productores de Rodríguez Peña y Los Barriales estiman que entre el 80 y el 100% de los racimos quedó arruinado por efecto del granizo. En cambio, Contingencias Climáticas informó que resultaron afectadas 800 hectáreas en total, con un daño del 40%.
En ambos distritos, las adyacencias de las cabeceras fueron las más perjudicadas. Algunos vecinos vieron caer piedras del tamaño de pelotas de ping pong. “Yo no recuerdo una pedrada tan fuerte, fue distinta a todas porque estuvo granizando sin parar como 10 minutos en seco, sin lluvia”, dijo Adaro. En la zona todos coincidieron en que “nunca había caído piedra en abril”.
Mario Abed (UCR), intendente de Junín, sobrevoló en helicóptero la zona ayer en la mañana. Calculó que entre 500 y 700 hectáreas sufrieron pérdidas totales de la cosecha actual, mientras que la próxima vendimia también estará perjudicada. En la zona del oeste de Junín, afectada por la última tormenta, menos del 10% de la superficie implantada con viñedos está protegida con malla.
La fuerte tormenta comenzó alrededor de las 16.30 del miércoles y se extendió por un par de horas. Además de los daños causados en las plantaciones, el temporal provocó diversos trastornos a los pobladores. El club Los Barriales perdió el techo de chapa, al igual que un galpón de Rodríguez Peña, porque no soportó el peso del granizo acumulado.
Mientras tanto, unas 70 familias fueron asistidas por problemas en sus viviendas. La Comuna entregó más de 300 colchones y frazadas, además de nailon. Abed adelantó que esas familias accederán a créditos del IPV para arreglar los techos.
En la zona Este, la cosecha empezó hace cerca de un mes y quedan entre 20 y 30 días más de esa actividad. Se calcula que ya fue trasladada a las bodegas un poco más de la mitad de la producción total de las vides, mientras crece el temor por lo que sucederá con el resto si siguen las lluvias.
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Humedad, la mayor preocupación
Esperando llegar al volumen de azúcar exigido por el INV o el turno de la cuadrilla de cosechadores aún queda entre el 40 y 45porciento de la uva en las viñas del Este, según estimaron diferentes actores de la actividad. “Los racimos que quedaron colgados, a pesar de la piedra, se pierden todos”, aseguró Raúl Onni, enólogo de varias bodegas locales.
Más allá de la afectación como consecuencia del granizo, por estos días la mayor preocupación de los viticultores que aún no cosecharon es la excesiva humedad ambiental. “Las cepas absorben la humedad, la traspasan a los granos de uva y éstos revientan y se pudren”, resumió.
El enólogo explicó que mientras se desarrolla el proceso de pudrición se puede cosechar pero la uva ya no guarda la misma calidad. Estimó que “tres días más con lluvia y tendremos graves problemas”. En condiciones normales restaría casi un mes de cosecha pero “los productores andan buscando camiones y cuadrillas para cosechar con agua en los surcos, muchos están desesperados porque si se demoran pueden perder todo”.
Ayer era casi imposible entrar a las fincas ubicadas en el epicentro de la tormenta ya que muchas calles y la gran mayoría de los callejones internos estaban intransitables. Con ese panorama, a los productores se les hacía complicado conseguir cosechadores y camiones, en un último intento por salvar la uva.
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destrucción. Raúl Adaro, muy compungido por cómo quedaron sus viñedos.
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Elocuente. Este tinglado grafica la violencia del temporal del miércoles.
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