“El granizo cayó en lugares muy puntuales; hizo mucho daño pero no en grandes extensiones”. Lo expresó el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Raúl Guiñazú, en referencia a las tormentas en el Este y Luján de Cuyo, el último miércoles.
Guiñazú, a su vez, no descartó que se pueda prorrogar la finalización de la cosecha de uva, si se toman en cuenta las fechas de cierre de vendimia de los años anteriores.
“Estamos permanentemente siguiendo el tema pero no se ha tomado ninguna decisión”, manifestó el funcionario, quien informó que técnicos del INV recorrieron ayer zonas de los departamentos de San Martín y Junín, donde el granizo se abatió en algunas localidades. “Los perjuicios han sido en lugares muy puntuales, como Montecaseros”, dijo.
El titular del organismo expresó que “la cosecha venía muy bien” hasta antes de las últimas dos semanas, pero que se esperaban los últimos datos para tener precisiones sobre el desarrollo de la última etapa de la recolección.
Hasta el 25 de marzo último, en Mendoza se había cosechado el 47% de la totalidad de la vendimia, lo que representaba 945 millones de kilos de uva, una cantidad inclusive mayor de recolección que para la misma fecha de 2006. En San Juan, se había recolectado el 60% de lo que indica el pronóstico.
En cuanto al grado alcohólico promedio, en nuestra provincia era de 13,39 grados. Actualmente existe preocupación por la falta de grado en algunas zonas. En San Juan el grado alcohólico promedio era de 13,57 grados.
El año pasado la fecha de finalización de la recolección de uvas con destino a molienda en bodegas y elaboradoras de mosto fue el 30 de abril, mientras que para San Juan fue el 23 y La Rioja y Salta, el 16.
“En Mendoza, tras las lluvias de la semana pasada, la cosecha se reinició con fuerza pero hay que ver la evolución ahora con las últimas tormentas”, expresó el titular del INV
Guiñazú informó, por otra parte, que el organismo firmó un acuerdo con la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación y el gobierno de Salta para la instalación de un laboratorio del INV en esa provincia, que “era un viejo anhelo de los vitivinicultores norteños”.