La Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) se puso en pie de guerra contra la mayoría de las comunas. Exige que eliminen el pago del gravamen por la publicidad que se exhibe dentro de los negocios, incluso por los carteles, calcomanías o envases cuyas marcas se ven desde afuera de los locales. En algunos casos, esto rige desde hace más de un año y se aplican multas de $40 por cada cartelito que se detecta.
José Poquet, presidente de la UCIM, señaló que el 60% de los municipios de la provincia se ha sumado a cierta interpretación de que toda exhibición de nombres, logos y marcas dentro de los locales o que se ven desde la calle es publicidad gravada, según ordenanzas con el tributo Derecho de Publicidad y Propaganda. “Pretenden aplicar un derecho sobre leyendas o logos que se exhiben en lugares cerrados y privados, exceso que no se justifica en ninguna norma ni principio de tributación”, detalló.
Poquet denunció que de ese modo van más allá de lo que expresamente dice la ley Nº1.079 de Municipalidades de Mendoza, que sólo autoriza a cobrar derechos de fijación de avisos, letreros, tableros, postes anunciadores en la vía pública interior o exterior, vehículos, estaciones, teatros, cafés y demás establecimientos públicos, “lo que los torna ilegítimos e inconstitucionales en tanto los que están dentro de un negocio, como un quiosco, no están en un espacio de dominio público”.
Esto, para Poquet y la gente de UCIM, hace que esos tributos “se transforman en una exacción ilegítima que afecta el derecho de propiedad del contribuyente, amparado en las constituciones nacional y provincial. Lo mismo sucede en caso de que se pretendan encuadrar bajo otras especies de tributos como las tasas o los impuestos”.
El empresario explicó que la idea fue tomada por las comunas locales a partir de su aplicación primero en Córdoba y luego en Buenos Aires. “Hemos recibido la denuncia de unos 50 empresarios a los que se multaron. Por caso, una empresa de Guaymallén ya lleva sumados $3.500 en multas. Si bien cada municipio las aplica de diferentes valores, el promedio es de $40 por cada cartelito que ellos detectan”, advirtió.
También relató casos como de apercibimientos por carteles que anuncian las tarjetas de crédito que se reciben y, como expresan la marca, son pasibles de multa. “Incluso, un inspector me dijo que si pongo un televisor en la vidriera deberé pagar multa por las publicidades que éste transmita”, sumó.
A la vez, subrayó que “es mucho peor y un abuso tratar de cobrar dichos tributos en forma retroactiva al 2001, como pretenden algunos municipios, cuando no se puede saber si las publicidades se encontraban colocadas de años anteriores”.
Apuntó que, como primera medida, desde la UCIM enviaron una intimación a los municipios solicitando que se revoque de inmediato este gravamen. “En caso de no tener resultados, presentaremos un recursos de amparo para detener este abuso infernal a nuestros derechos”, concluyó.